Hotel Lanchesmer

Hotel Lanchesmer

El hotel Lanchesmer siempre decide
quién puede alojarse en sus habitaciones
y quién no debe acceder más allá del hall.

Hay mujeres que sueñan con perderse
entre las sábanas de la 222.
Dicen que en su cama de terciopelo líquido
el punto G se ilumina como un neón hambriento
devorando de placer a los amantes
y que sus gemidos estallan en un agudo capaz de dejar
ronca a la mejor soprano.

Pero no todo es placer en el Hotel Lanchesmer.
Cuenta la leyenda que cien hombres maduros
con aroma de seis cifras entraron una noche
clandestinamente y desaparecieron.

En noches de luna llena
se les oye golpear las puertas
y gritar desesperados que nunca más
volverán a lamer el sexo albino y primerizo
de ninguna Lolita,
que no regarán whisky helado
ni esnifarán comida blanca,
sobre sus pubis rizados, arrogantes y náufragos.

Me han contratado
como contrabandista de contratos
en el hotel Lanchesmer.

A punto estoy de probar la habitación 222.
O de liberar a los maduros inmaduros
que entraron clandestinamente.
To be or not to be. Lanchesmer, 2010.

-.

PD: No se da más información del hotel en este blog 🙂 Poema de Marta Navarro, contrabandista de hoteles.

Anuncios

16 thoughts on “Hotel Lanchesmer

  1. Contratado, contrabandista, contratos… Bonito políptoton, aunque Cervantes te enviaría a las galeras literarias por utilizar semejante figura. Sin embargo, estoy seguro de que se sacaría el sombrero por la brillantez de tu prosa lírica, que enlazo con tu permiso. K.

  2. Mariela, muchas gracias. Sí, es más un cuento que un poema, es posible. Thanks,

    Mario, un placer tener por aquí tu comentario.

    Guillermo, seguro que de las galeras no salgo. Ya me veo a pan y agua. Me queda un contratiempo por añadir al texto, pero lo he dejado. Muchas gracias por tus palabras, amigo.

    Kisses,

    Marta

  3. Buenísimo, Marta. Hay tanto misterio e imágenes en este texto que dan ganas de pedir una segunda parte. Me gusta muchísimo este blog, tu estilo, tu forma de enfocar las cosas. Todo me parece excelente.

    Un abrazo,

    Ángel

  4. Querida Marta,
    ¡Me ha encantado, hechizado!, buffff, que intensidad, me encanta el cargo de contrabandista de contratos, a los maduros inmaduros yo no los liberaría, pero me quedo con muchas ganas de entrar a la habitación 222…, un abrazo.

  5. Veo la historia clara, tan clara como esos pubis primerizos. Y la cama de terciopelo líquido es la envidia de mucha gente y de muchos escritores. Enhorabuena.
    Pero te pido un favor, si decides liberar a los maduros inmaduros, deja dentro a Patrick. Que siga dando gritos desesperado, mientras el mundo exista.

  6. Gema, gracias, tengo que encontrar la habitación. En cuanto firme el contrato de contrabandista.

    Mireya, al Patrick no lo saco de allí, tranqui, ya puede chillar que no sale. Vamos, ese no sale.. Gracias for the words,

    Kisses de Hotel,

    Marta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s