La revolución empieza en tu salón trivial feminista

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Información tomada de aquí.

Feminismos reunidos. La revolución empieza en tu salón es un juego de mesa de preguntas y respuestas que pone a prueba tus conocimientos sobre pensamiento y práctica feminista, historia de las mujeres, diversidad sexual, cultura en femenino, activismo, etc.

No importa tu nivel académico, cuantos puntos tengas en tu carné activista ni la tendencia feminista con la que más te identifiques. Aquí lo importante es aprender y divertirse, porque la lucha empieza jugando.

La dinámica del juego se basa en el célebre Trivial y consta de 1.200 preguntas, englobadas en seis categorías. Cada categoría está representada por una figura representativa de ese campo:

  • Academia [Simone de Beauvoir]: grandes referentes teóricos de ayer y de hoy
  • Calle [Angela Davis]: movimientos sociales y activismo, también en internet
  • Cuerpos [Judith Butler]: sexualidad, salud, LGTBQ y transfeminismos
  • Cultura [Frida Kahlo]: aportaciones femeninas y feministas a la historia de la literatura, música, bellas artes, cine, etc.
  • Derechos [Olympe de Gouges]: avances en materia de derechos (aborto, divorcio, voto…), política institucional, convenciones y legilsación internacional
  • Herstory [Valentina Tereshkova]: ¿sabías que la historia está llena de mujeres que hacen cosas?

 

 

Mi colega y Aznar

Quiero dejar claro que el colega de la foto no tiene nada que ver con el impresentable, cómplice en la destrucción de un país, Irak, mentiroso compulsivo y sinvergüenza de Aznar. Quiero dejar claro que nunca han tomado café juntos, jamás han charlado ni compartido conferencias, ni acento, ni sentimientos. El gesto es pura coincidencia. El colega de la foto es un animal sano, inteligente y bueno. El “otro” es un tipo que debería ser juzgado. No sólo por la historia, también por un tribunal.

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Dos clásicos de Pier Paolo Pasolini

Texto de Luis Antonio de Villena
Dos clásicos de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), ya conocidos pero vertidos de nuevo, vuelven  a nuestras librerías mostrando la gran versatilidad y originalidad de Pier Paolo, lo poco que el tiempo ha pasado por él, y cuánto deben añorarlo los italianos de bien en la triste y cenicienta y berlusconiana Italia de nuestros días… Los libros aludidos son Las cenizas de Gramsci (1957), el primer gran libro de poemas en italiano de su autor (son anteriores las poesías en friulano) y Escritos corsarios, la primera de sus lúcidas y atrevidas recopilaciones de artículos, que apareció póstuma, poco después de su muerte, mejor, de su violento y nunca del todo aclarado asesinato, donde el móvil sexual (un chapero jovencito) dejó paso a la idea de un asesinato político, cometido por más de un sicario. Escritos corsarios ha sido reeditado por Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, en nueva traducción de Juan Vivanco Gefaell, mientras que Las cenizas de Gramsci -bilingüe- está en Visor en la nueva versión de Stéphanie Ameri y Juan Carlos Abril. Lo que sorprende en Las cenizas de Gramsci (traducción de las sencillas palabras latinas que cubren los restos del pensador marxista, «Cinera Gramsci») es la capacidad de unir el poema meditador y reflexivo, escrito en una lengua de basamento culto, con la idea -que aún parecía posible Sigue leyendo “Dos clásicos de Pier Paolo Pasolini”

Ricardo III y yo, un asunto muy personal.

Muy personal

Ahora, el invierno de nuestro descontento se ha transformado en glorioso verano bajo este sol de York… (Ricardo III,  de  William Shakespeare.  Acto primero. Primera escena).

Necesito una clínica de desintoxicación muy específica. Veo a Ricardo III por todas partes.  Siempre hay un Ricardo III aguardando en la esquina de mi calle, en la verdulería, en la biblioteca, incluso en la presentaciones de libros, en las sesiones poéticas, a veces hasta entre mis compas animalistas. Si pudiera me querellaría contra William. Le diría que es culpable de crearme un trauma ricardiano.  La cumbre de Copenhague estaba llena de Ricardos III, sólo que éstos eran imbéciles. Ricardo no lo era, malvado sí, imbécil no.
Incluso a mi peluquero le veo parecido con el Monarca de York. Mi reino por unas tijeras, creo que me dijo ayer, mientras me cortaba rizo tras rizo. Lo hacía como si fuera una venganza.  Por cierto, os recomiendo una película que dirigió Al Pacino, Se titula Looking for Richard”, La  hizo para curarse de su obsesión ricardiana. Fantástica en versión original. Buenísima. Yo me estoy curando con ella, a ratos, un poco, a veces….

Mi reino por un caballo, el curro, este sol de York, comprar, el descontento, la prensa, glorioso verano, la nieve, el invierno, Copenhague y sus apéndices, este sol de York zaragozano.

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