Crisis, negociación, recortes

Poco a poco se recortan derechos, se anulan garantías, se baja el nivel de la vida laboral, de la vida en general. Poco a poco lo conquistado se vuelve humo, poco a poco se mete el miedo en las neuronas. Poco a poco la voz se convierte en “la voz de su amo”, ya sea el bastardo sindicato que vive de subvenciones  y siglas manchadas de espejismos, como el gobierno con sus delirios, su miseria y miopía congénita o el partido de la oposición con su vuelo de buitre carroñero.

Y así, de un plumazo, desaparecemos.

Malditos bastardos.