Jueves de Poesía

He aplazado varios actos poéticos y anulado actividades en estos meses, pero hoy os informo de que el próximo día 11 tengo el honor de participar junto al poeta Rafael Saravia en “Jueves de Poesía”. Será en el Teatro de la Estación, habrá charla, poemas, música y toda la seguridad del mundo. Ojalá os apetezca pasar un rato y compartir la tarde.
Amo la palabra jueves, que proviene de la expresión latina Jovis dies, que significaba ‘día de Júpiter’, el dios al que se le encomendaba ese día de la semana. Así que, amigos y amigas, os veo el Júpiter.


Teatro de la Estación, calle Domingo Figueras Jariod, 9,
Día: 11 de febrero a las 19:00 h.

«Llenad los cuencos», videopoema del programa «Palabra Voyeur», de Radio3

Palabra Voyeur - Vietnam bajo la cama. Marta Navarro - 02/09/20 - ver ahora

Escribí “Llenad los cuencos” en el año 2014. Sí, estaba algo enfadada, aquel tiempo me pareció horrible, ahora me lo sigue pareciendo, pero igual que en el 2014 el final del poema da espacio a la esperanza. El programa de Radio3 «Palabra Voyeur» ha rescatado este texto en un vídeo realmente potente y con una locución perfecta. Gracias, Palabra Voyeur, por llenar los cuencos de palabras, música e imágenes.
Por si os apetece, aquí os lo dejo. Impasible no deja, no…

Música: Lisi Búa. Vídeo: Ainara Pardal. Voz: Juan Megías.

Pinchad en la imagen para ver el videopoema.

Gracias.

 

«Reseña de «Historias de tres mujeres con sombrero rojo», en Arainfo

‘Historias de tres mujeres con sombrero rojo’, un libro de relatos que refleja las duras vicisitudes de la existencia

Reseña del escritor Carlos Manzano

Publicado en Arainfo, pinchad aquí para leerlo entero.

Publicado por Huerga & Fierro y firmado por Pilar Aguarón Ezpeleta, Marta Navarro Garcí­a y Ana Rioja Jiménez, este libro está dividido en tres partes, ‘El almacén de las vidas robadas’, ‘Al otro lado de la frontera’ y ‘Retazos de literatura y vida’, cada una a cargo de una autora

sombrero

No es habitual que un libro escrito por tres autores o autoras diferentes presente una unidad conceptual y estilística tan acusada como sucede con ‘Historias de tres mujeres con sombrero rojo’, publicado por Huerga & Fierro y firmado por Pilar Aguarón Ezpeleta, Marta Navarro Garcí­a y Ana Rioja Jiménez. Y sin embargo esta obra ofrece una coherencia en sus contenidos y una afinidad formal incuestionables.

El libro está dividido en tres partes, ‘El almacén de las vidas robadas’, ‘Al otro lado de la frontera’ y ‘Retazos de literatura y vida’, cada una a cargo de una autora, pero aun así­ todas las historias parecen atravesadas por un mismo aroma que les confiere cierto denominador común: el tiempo, lo que fuimos y lo que somos, lo que hubo y lo que soñamos que habría, la vida, el silencio, los recuerdos.

Aunque todos los relatos se mueven a un excelente nivel literario, me gustaría, por razones de espacio sobre todo, destacar uno de cada autora.

De Pilar Aguarón me ha parecido especialmente sobresaliente el que lleva por tí­tulo ‘Mi hermana Inés’, el cual además encabeza el libro, una historia que pone de manifiesto que en ocasiones el lugar común, o eso que a veces se llama «sabiduría popular», no es más que una excusa para evitar entrar a fondo en las complejidades de lo real, para no ver que todo tiene un envés y que a menudo el mayor error que podemos cometer es aceptar las formas convencionales de entender la vida.

Marta Navarro construye en su relato ‘Frontera’ un magní­fico ejemplo de cómo a menudo las injusticias más flagrantes tienen lugar porque aquellos que deben desempeñar un papel, y por cuyo cometido son debidamente remunerados, no dudan en cumplir escrupulosamente con su labor.

Y de Ana Rioja me atreverí­a a destacar el texto titulado ‘Las lágrimas con sabor a anchoa de Beatriz’, una excelente muestra de hasta qué punto la ignorancia, aunque estemos movidos por la buena voluntad, se convierte a menudo en un terrible generador de desgracias y puede llegar a provocar un daño terrible.

En resumen, un excelente libro de relatos de tres magníficas escritoras que juegan a la perfección con el pasado, con el tiempo y con las duras vicisitudes de la existencia. Altamente recomendable.

 

‘Historias de tres mujeres con sombrero rojo’, un libro de relatos que refleja las duras vicisitudes de la existencia

Historias de tres mujeres con sombrero rojo

En este año de pandemias, geles, mascarillas y distancia física, año extraño y convulso donde los haya, las palabras vienen dispuestas a abrir espacios, esos espacios que durante tanto tiempo han permanecido cerrados.  Para mí es un placer y un honor formar parte de este libro donde las historias invitan a ser escuchadas, a cobijarte en ellas, a disfrutarlas. “Historias de tres mujeres con sombrero rojo” está lleno de vida, de silencio, de recuerdos, de personajes tan distintos de una historia a otra como complementarios.  Tengo la suerte de compartir esta publicación con las extraordinarias escritoras Pilar Aguarón y Ana Rioja. Distintas formas de narrar dan texturas diferentes y es precisamente en esa diferencia donde se refuerza la intensidad del libro. Cuando ya te has acostumbrado a una forma de mirar y de contar, otra bien distinta viene a continuar el arte de enhebrar historias. El resultado es tan diferencial como armónico. Una extraña química recorre las páginas de “Historias de tres mujeres con sombrero rojo”. Y estoy feliz de formar parte de este volumen en tan buena compañía.

Huerga & Fierro es la editorial que da cobijo a esta publicación que en breve presentaremos primero en Zaragoza y después en otras ciudades.  Tendremos toda la seguridad que los tiempos exigen. Respetaremos la distancia necesaria en cada presentación, podéis estar seguros, pero no habrá distancia para las palabras, para las historias, porque hoy más que nunca las necesitamos.

Gracias, Ana, y gracias, Pilar, por esta aventura compartida.

 

Otro Bloomsday para disfrutar

I miss the Bloomsday

Hoy se celebra el Bloomsday en Dublín. He asistido a la cita dos años seguidos, pero esta vez no estaré en la calle O’Connell ni en Grafton Street, ni formaré parte de la folclórica, sí, pero divertida y excitante ruta que anualmente se hace en la ciudad recordando la particular jornada de Leopold Bloom. A estas alturas ya todo el mundo sabe que hablamos del Ulises de Joyce.

Echaré de menos una pinta negra, no echaré en absoluto de menos el asqueroso menú que tan claramente describe Joyce en la novela. Ese día se representa toda la jornada de Mister Bloom, a excepción del arte de la felación en la primera cita de Nora Barnacle. Al menos yo no he visto la representación, pero conociendo a los irlandeses igual hay algún local donde a la par que te dan una sopa incomestible se representa la maestría de Nora con su lengua, sus manos y su talento para ponerle nombre a las cosas.

En fin… que, a falta de un buen pub irlandés auténtico y sin adornos gilipollas, me buscaré un buen disco de música irlandesa, visitaré Innisfree y llamaré a los que tienen la suerte de estar hoy allí para que me cuenten cómo ha ido la jornada.

Para el que quiera leer el último párrafo del Ulises de Joyce aquí subimos esta joya. A mí me gusta mucho.

(…) sólo miré a lo lejos al mar y al cielo estaba pensando en tantas cosas que él no sabía que Mulvey y el señor Stanhope y Hester y papá y el viejo capitán Groves y los marineros jugando a los pájaros volando y a la pídola como lo llamaban ellos en el muelle y el centinela delante de la casa del gobernador con la cosa alrededor del casco blando pobre diablo medio asado y las chicas españolas riéndose con sus mantillas y sus peinetas altas y las subastas por la mañana los griegos y los judíos y los árabes y no sé quién demonios más de todos los extremos de Europa y Duke Street y el mercado de aves todas cacareando junto a Larby Sharon y los pobres burros resbalando medio dormidos y los vagos con sus capas dormidos a la sombra de las escaleras y las grandes ruedas de los carros de los toros y el viejo castillo de miles de años sí y esos moros tan guapos todos de blanco y los turbantes como reyes pidiéndote que te sentaras un momento en su poco de tienda y Ronda con las viejas ventanas de las posadas, los ojos atisbando una celosía escondidos para que su amante besara las rejas y las tabernas medio abiertas de noche y las castañuelas y la noche que perdimos el barco en Algeciras el vigilante dando vueltas por ahí sereno con su farol y ah ese tremendo torrente allá en lo hondo ah y el mar el mar carmesí a veces como fuego y las estupendas puestas de sol y las higueras en los jardines de la Alameda sí y todas esas callejuelas raras y casas rosas y azules y amarillas y las rosaledas y el jazmín y los geranios y los cactus y Gibraltar de niña donde yo era una Flor de la montaña sí cuando me ponía la rosa en el pelo como las chicas andaluzas o me pongo una roja sí y cómo me besó al pie de la muralla mora y yo pensé bueno igual da él que otro y luego le pedí con los ojos que lo volviera a pedir sí y entonces me pidió si quería yo decir sí mi flor de la montaña y primero le rodeé con los brazos sí y le atraje encima de mí para que él me pudiera sentir los pechos todos perfume sí y el corazón le corría como loco y sí dije sí quiero Sí.

Presentación de Hijas de la Tormenta. Muchas gracias a todas y todos.

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Portada Hijas de la TormentaMuchísimas gracias a todas y todos por acompañarme en la presentación del libro. Había tantos actos en la ciudad y además se puso a llover por la tarde y de qué manera, todo se complicaba y sin embargo allí estuvisteis. La Pantera Rossa se llenó de gente que ama la poesía, esto ya es de por sí algo extraordinario. He tardado tiempo en publicar, soy remolona y asustadiza para estas cosas por naturaleza, pero ayer me di cuenta de que, además de cierzo en esta ciudad, hay gente maravillosa que deja por unas horas su quehacer diario para acercarse a darle la bienvenida a un libro. Gracias a Marina, editora de Los Libros del Gato Negro, a las presentadoras Nieves Ibeas y María Arobes, a las artistas Laya Cabré y María Confussion,  a la Pantera Rossa, a todos y todas gracias desde lo más profundo de mi corazón (aunque suene cursi), os aseguro que lo digo de verdad. Y sí, en un futuro si vuelvo a escribir un libro se titulará: Hijas del buen tiempo!!! Un beso enorme.
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Gracias a la actriz Laya Cabré por poner voz a uno de los textos, os lo dejo aquí. Ha quedado realmente hermoso:

Muchas gracias a todos y todas.

 

El Evangelio según el FMI, en el blog Voces del Extremo.

Gracias a Voces del Extremo por publicar dos poemas míos en su blog.  Pinchad aquí para entrar en Voces del Extremo.

Resultado de imagen de Ecosistema, blog entrenomadas

Tenemos que preguntarnos: ¿Qué hora es en el reloj del mundo?» (Grace Lee Boggs).

 

Ecosistemas (o El Evangelio según el FMI)

El día menos pensado el presidente del FMI

y algún organismo internacional culparán

a valles, bosques y montañas de socializar

oxígeno puro entre la población.

Dirán que son narcotraficantes de la naturaleza,

peligrosos ecoterroristas

y les declararán la guerra en nombre de la libertad.

Los culpables serán convertidos

en muebles de diseño

o en mercancía de tiendas suecas.

(Para seguir leyendo pinchad aquí)

.

 Más poemas pinchando aquí.

Banco de poemas recitados en Etxegiroan.eus

 

La productora Etxegiroan pone voz a textos de autor@s muy diversos y lo hace de una forma preciosa. Literatura infantil en euskera y castellano. Literatura en euskera y en castellano. Un honor encontrarme en estos audios.
Podéis escuchar textos de Jean Cocteau, Manuel Rivas, Ana Pérez Cañamares, Antonio Orihuela, Karmelo Iribarren, Alejandra Pizarnik, Patricia Esteban…

Para  saber más sobre la productora y escuchar los textos, pinchad aquí: http://etxegiroan.eus/es/

Mis audios, pinchad aquí: http://etxegiroan.eus/es/audios/?egilea=Marta%20Navarro%20García

 

«Diez poetas críticos con la sociedad actual», en Librújula

http://www.librujula.com/actualidad/2224-la-poesia-de-barricada-habita-entre-nosotros

Muchas gracias a Librújula y a Enrique Villagrasa por incluirme en este artículo sobre «Diez poetas críticos con la sociedad actual».

«La poeta Marta Navarro hace de su verso esa llave que abre esa puerta enclavada en la realidad, la cual y una vez traspasada te indica el sendero hacia tu sueño. Eso sí, su poesía exige la complicidad del lector para encontrar ese verso. “La tristeza habita en la pantera que envejece/ frente al público de un zoo”, versos de su maravilloso poemario Vietnam bajo la cama (Amargord, 2015). La lectura de su poesía nos enseña a sacudirnos aquellos complejos y miedos que acaso nos queden, a estas alturas de la vida, y así poder mirar de frente a esta sociedad del caos, de ese neoliberalismo, que nos agrede y empobrece cada día más. Son sus versos fríos gritos que buscan la belleza de la persona, sea de donde sea esta: “Los poemas acabaron/ en un aplauso operístico”

.

Todos estamos de acuerdo ante el hecho de que la poesía no se vende y cuando se vende, se vende la misma de siempre, de forma constante, pero siempre poca, como el grifo que gotea. Comprar poesía para leer o recitar es hoy un gesto revolucionario y pocos se atreven. Esto es así y no hay nada que objetar, sin embargo y ante este hecho hay voces disconformes, voces que se alzan para dar un golpe sobre la mesa. Desde hace más o menos un par de lustros, en este siglo que este año alcanza la mayoría de edad hay una serie de poetas que le han dado la vuelta a la historia y al neoliberalismo imperante y que están taladrando los cimientos de esta nuestra tradicional y patriarcal cultura social. La sociedad está enferma y la poesía y sus versos tratan de indentificar sus males y ponerles remedio.

A lo largo de la historia, hay fechas que no se olvidan y una de ellas es Mayo del 68. Han pasado 50 años, desde aquellos textos situacionistas, siete desde aquel 15 M indignado y muchos más desde mi primera colaboración en la revista Orto, donde también firmabaNoam Chomsky, que no vio en el ’68 el agotarse el tiempo de las protestas ni tampoco de la búsqueda, sino de una revolución, si de un cambio radical de la sociedad. Mientras en Orto yo escribía sobre Rosalía de Castro, desde la lingüística Chomsky denunciaba el sistema neoliberal norteamericano, un sistema que Europa no ha tardado en apropiarse y hacerse suyo. La ausencia de políticas sociales y de un estado del bienestar que, desde sus orígenes, ha definido Estados Unidos hoy describe también Europa. De la misma manera que Chomsky, hoy octogenario, ha he hecho de la palabra escrita su herramienta de contestación, hoy día son cada vez más numerosos los poetas de este país que utilizan la palabra escrita como forma de contestación y denuncia: a través de sus se rebelan con sus versos ante el menoscabo de la cultura y la política social de nuestro tiempo.

A algunos de ellos, dedico este mes estas páginas dedicadas a la poesía; se lo dedico a ellos, porque, además de su valor literario, son poetas útiles a la sociedad de hoy, en cuanto desde sus barricadas poéticas, críticos con la sociedad, se están abriendo paso entre los lectores o entre aquellos que les escuchan recitar en plazas y bares. Desde esa esquina, estos poetas tratan de mover el mundo con sus versos, no sólo cuestionándolo sino proponiendo a través de sus poemas otros mundos posibles. No lo tienen fácil; pero, ahí están, dejando oír su voz en este contexto político, económico, social y religioso tan hostil para el ciudadano como para la palabra escrita, hoy más que nunca en el punto de mira. A través de sus versos quiere vivir la utopía de la ucronía, pero no para quedarse ahí, sino para construir, desde la desobediencia poética, una sociedad donde brille un mayor humanismo solidario. En esa esperanza están, en la de dar más valor a los hechos y menos al espectáculo, desde la honradez y la honestidad.

Los poetas

De esa legión de poetas críticos con poesía de barricada ante lo que nos habita y lo que es habitado por nosotros destacamos a diez, sin olvidar a las piedras angulares: teóricos a la vez que poetas como Enrique Falcón y/o Alberto García-Teresa, a quienes todos admiramos: a Enrique por su magna obra La marcha de 150.000.000 (Eclipsados, 2009), edición definitiva, y aquella antología por él coordinada, Once poetas críticos en la poesía española reciente (Baile del Sol, 2007); y a Alberto por su Poesía de la conciencia crítica (1987-2011) (Tierradenadie, 2013) yDisidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-2014) (La Oveja Roja, 2015). Estos diez poetas más significativos de esa poesía de barricada son sin lugar a dudas y por mérito propio Ana Pérez Cañamares (Santa Cruz de Tenerife, 1968), Antonio Orihuela (Moguer, 1965),María Ángeles Maeso (Valdamazo, Soria, 1955), Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz, 1971), Inma Luna (Madrid, 1966), Matías Escalera Cordero (Madrid, 1956), Marta Navarro García (Zaragoza, 1965), Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), Isabel Pérez Montalbán(Córdoba, 1964) y Manuel Moya (Fuenteheridos, Huelva, 1960). Qué duda cabe de que hay otros como Jesús Lizano, ya fallecido; Felipe ZapicoDavid GonzálezJorge Riechmann o David Gimenez, de Remolinos (Zaragoza). Y entre las poetas pues desde Begoña Abad aMaría Eloy García, pasando por Pura López CortésBelén Reyes y Cristina Morano, entre otras muchas poetas combativas. Si escribimos sobre él, Ángel Guinda, que, por edad, es el mayor de los poetas críticos con el sistema y guerrillero, debemos decir que su poesía da razón de su ser, de aquel ser poeta de la libertad que tuvo que abandonar su ciudad, pues los de siempre no lo soportaban, ni a él ni a sus poemas. Fiel a sus principios, hoy seguramente estaría en la cárcel: “Vivir es esa trampa que demuele/ el cuerpo, y hasta el alma, trecho a trecho”. Nos dice en su Catedral de la noche (Olifante, 2015), con esa su voz intensa, con esa mística ascética, desde su ateismo, que las caretas ya no sirven y que todo conocimiento y opción implica exilio y negación. Como el ser persona solidaria y justa. Una poesía que es como latigazos en el cerebro y que a nadie deja indiferente, ni ayer ni hoy. Si alguien se atreve a leerla: “Ceniza en las manos de un viejo/ es lo que dejan los años al arder”.

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