Cuba contra el maltrato animal

Paso a paso, Cuba contra el maltrato animal: “Ley sí, maltrato no”, lazos naranja y pancartas que pedían “Alto al maltrato animal. Ellos también sienten. Los activistas llamarón la atención sobre la necesidad de proteger a los caballos usados en el transporte y la agricultura, los gallos y perros involucrados en peleas, ilegales en la isla, e incluso los animales exóticos enjaulados en los zoológicos”. El músico Silvio Rodríguez se sumó a la manifestación. Aquí la noticia: https://www.eldiario.es/politica/Cubanos-marchan-maltrato-manifestacion-permitida_0_886111790.html

Silvio Rodríguez

La caja de la República

Para Rosa Navarro

Gregoria vivía a las afueras de Zaragoza, apenas pudo ir a la escuela, pero recitaba de memoria libros enteros de poesía.  Aquel abril celebró junto a sus vecinas el futuro. La República era el libro que andaba esperando desde hacía tiempo.

Felisa vivía en el sur de Francia, en una hermosa casa con un gran huerto del que abastecía a toda la familia, pero lo dejó todo para dar a luz a su hija Rosa en la España republicana. El sueño de mis abuelas duró poco. Felisa acabó en la cárcel y Gregoria lloró en silencio todos los libros que no pudo terminar de leer.

Ambas guardaron en una caja los mejores recuerdos de aquellos años. La caja de los milagros la llamaban. La caja de la República. Decían que, para no olvidar a quienes amas y ya no están contigo, hay que recordarles con palabras, canciones y vino dulce, hay que hablarles como si estuvieran a nuestro lado. Porque si recuerdas  aquello que has amado, el olvido nunca ganará la batalla, algo que las mujeres republicanas sufrieron doblemente.

Para evitar ese olvido cada 14 de abril mis abuelas abrían la caja de los milagros. El milagro de los sueños. Extendían los recuerdos sobre la mesa de la cocina y entre vasos de vino dulce y canciones invocaban a la República. Y durante unas horas volvían a ocupar sus vidas. Ganaban la batalla de la nostalgia a golpe de palabras. Porque las palabras tienen el poder de dar vida, de reconstruir, de cerrarle el paso a la tristeza, de golpear el exilio de la vida, de salvar distancias.

Ahora que ellas ya no están, cada 14 de abril yo sigo su ritual, abro la caja de los milagros y preparo tres copas de vino y canciones. Ellas vienen del pasado, yo las espero sentada en el presente pero mirando al futuro. Y es aquí donde se produce una vez más la magia de volvernos a encontrar, de abrazarnos.

Extiendo el brazo y sé que al otro lado están ahí alzando su copa, burlándose de  la cárcel, del  silencio, del exilio, de la tristeza en estado puro, también de la muerte. Allí están ellas, sonriendo, celebrando su día y enseñándome a recordar que aquello que se ama se debe celebrar para no olvidarlo jamás.

Revivir es volver a vivir.

Igual que hoy hacemos aquí.

Pasado, presente y futuro.

“A por la III República”

Les oigo cantar.

¡Que así sea!

 

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Texto de Marta Navarro

El Evangelio según el FMI, en el blog Voces del Extremo.

Gracias a Voces del Extremo por publicar dos poemas míos en su blog.  Pinchad aquí para entrar en Voces del Extremo.

Resultado de imagen de Ecosistema, blog entrenomadas

Tenemos que preguntarnos: ¿Qué hora es en el reloj del mundo?» (Grace Lee Boggs).

 

Ecosistemas (o El Evangelio según el FMI)

El día menos pensado el presidente del FMI

y algún organismo internacional culparán

a valles, bosques y montañas de socializar

oxígeno puro entre la población.

Dirán que son narcotraficantes de la naturaleza,

peligrosos ecoterroristas

y les declararán la guerra en nombre de la libertad.

Los culpables serán convertidos

en muebles de diseño

o en mercancía de tiendas suecas.

(Para seguir leyendo pinchad aquí)

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 Más poemas pinchando aquí.

Presentación de “Vive Vegano” en Zaragoza.

Libros, tapas y buena gente. Hay muchas cosas interesantes esta semana en Zaragoza, pero quiero destacar la siguiente: “Jenny Rodríguez, autora del blog “Mis recetas veganas”, presentará su primer libro en la Librería Central, de Zaragoza. Al terminar el acto habrá una degustación de productos veganos con tapas de La Fresca Vegan Food, vino Retorno y Frixen Cola“. El libro está editado por Diversa Ediciones. 
Tomad nota, buena gente.

Jueves, 20 de diciembre de 2018 de 18:30 a 20:30
Librería Central de Zaragoza
Corona de Aragón, 40, Zaragoza.

La imagen puede contener: una persona, texto

Copio de Diversa Ediciones lo siguiente:

“Hoy tenemos una noticia que ya no podíamos esperar más en compartir con vosotros: ¡#ViveVeganoElLibro ha sido uno de los ganadores de los World Cookbook Fair – Gourmand International – Gourmand Awards! ¡Felicidades a Jenny Rodríguez (Mis recetas veganas) por esta recompensa a tu trabajo! 🎉

Para los que no los conozcáis, estos premios se fundaron en 1995 y cada año eligen los mejores libros de gastronomía a nivel mundial, en una competición en la que participan más de 200 países y regiones, y se han dado a conocer como los Óscar de la edición gastronómica 📚

Por ser ganador de la categoría “Vegano” (el único en lengua castellana), “Vive vegano” opta a ganar el premio Gourmand Best in the World, que se otorgará en primavera en Macao, y en el que participará como representante español junto con los libros ganadores de otros países.

Y para celebrar este premio (¡y que ya tenemos segunda edición del libro! 😄) mañana jueves seguimos con las presentaciones y firmas, esta vez en Zaragoza. Será en Libreria Central de Zaragoza (entrada por calle Concepción Arenal 29) y al finalizar habrá firma y tapeo vegano a cargo de La Fresca Vegan Food, con vino vegano Retorno y Frixen Cola. ¿Nos vemos?

Si aún no tenéis el libro podéis encontrarlo en librerías o a través de nuestra web, con envío gratuito para España y un 5% de descuento hasta fin de año con el cupón navidad5.

Por cierto: ¡ya está en marcha la segunda edición!

 

 

 

Presentación de “Las demás muertes”, de Pepo Paz Saz

Hace un mes largo volví a leer “Las demás muertes”, de Pepo Paz Saz.  Con más calma y con mejor brazo (aún lo llevo inmovilizado) escribiré sobre él. Os recomiendo su lectura, es un libro magníficamente escrito.

La mayoría de los cuentos de Paz se desarrollan en ambientes urbanos, concretamente en Canillejas, en algún caso cuando era un poblacho manchego a pocos quilómetros de Madrid y en otros como suburbio en el que queman sus sueños los protagonistas, llenando sus vidas “con manojos de disculpas”, mientras el tiempo de la ilusión se desvanece sin remedio.

Con un castellano cuidado, y tiznados de nostalgia, los relatos ofrecen una suerte de crónica valiente de las derrotas más íntimas, esas que convierten una bicicleta reparada por el abuelo, de quinta mano quizás, en el más preciado de los tesoros, aunque sólo sea por recuperar durante un instante aquel tiempo en el que todo fue posible. También la esperanza”.  Elena Costa

 Juan Carlos Abril , poeta y profesor de Literatura, escribe sobre “Las demás muertes”.

Sin querer reventar —spoiler, como se dice ahora— los relatos, en su final se encuentra siempre el broche, sobre todo en microrrelatos como «Dos pequeñas maletas» (p. 9), que reproducimos aquí abajo. El sustrato ideológico de este libro rebosa denuncia social, de protesta, en este caso la cosificación a la que se reducen nuestros ancianos que se destinan, como muebles fuera de uso o pasados de moda, a las residencias. Los relatos se presentan a partir de la mirada del narrador en muchos casos, y los personajes elegidos —por lo general— pertenecen a la esfera de la marginalidad, como en «La huida imposible», que comparten protagonismo un inmigrante subsahariano —en el relato se le conocerá como Joé— y un poeta —llamado Rico— de esos que reparten poesías en el metro de Madrid, los cuales acaban haciéndose amigos y desapareciendo del mapa. Nos recuerdan, salvando las distancias, al sórdido mundo de Cowboy de medianoche (1969), el clásico de John Schlesinger. Para ambos, el norte y el sur son algo contrario, pero a la vez se podría decir complementario: «Joé y Rico encontraron, en esa conjunción dispar de sus exilios mutuos, un punto de reunión. Rico, exiliado interior de su mundo, despreocupado de las pequeñas mezquindades cotidianas. Joé, escapado al exilio exterior, perdido. Dos sobrevivientes.» (p. 125). Madrid es el epicentro de la mayoría de los relatos, y podría funcionar como actante o protagonista secundario, resultando en muchos casos como una suerte de ley del embudo donde todo converge. El mundo rural, también activo, ejerce así una dialéctica campo/ciudad muy apreciable también. Miserable y maravillosa a un tiempo, la capital del Estado se convierte no sólo en la ciudad que resume las contradicciones del capitalismo avanzado, sino que simboliza ese «centro» de España donde se sitúa geográficamente. A propósito de ese centro relativo, en «La huida imposible» «El Norte comenzaba en Algeciras» (p. 120), según Joé el subsahariano, mientras que Rico, su amigo en principio ocasional y fortuito, pero que se convierte en inseparable, e incluso complementario, poseerá «ese sueño abandonado e imposible del Sur» (p. 124). Norte y Sur —recordemos aquella inolvidable viñeta de Quino— son relativos dependiendo desde dónde se miren, como cuando Libertad está poniendo el mapamundi al revés, y al preguntarle Mafalda, le responde que «¿Al revés respecto de qué? La tierra está en espacio, y el espacio no tiene ni arriba ni abajo». Y continúa: «Eso de que el hemisferio Norte es el de arriba es un truco psicológico inventado por los que creen que están arriba, para que los que creemos estar abajosigamos creyendo que estamos abajo. Y lo malo es que si seguimos creyendo que estamos abajo vamos a seguir estando abajo […]».

En realidad la dialéctica arriba/abajo o norte/sur es extensible a muerte/vida, ya que aunque el título del volumen sea Las demás muertes, de lo que más se habla paradójicamente es de todo lo contrario, de la vida. Esta apuesta vitalista, que engarza la inquietud —se podría asimismo decir preocupación— reflejada en los relatos que tienen que ver con la familia, desde «¿De qué color son las  montañas?», hasta el último «Ciruelas en julio», indica esa línea. Así que esa «lucha por la vida», en términos barojianos se halla muy presente. Por eso la galería de desahuciados, desarrapados y parias comienza con ese anciano que hace las maletas dirigiéndose a la Residencia; sigue con turistas que viven y recrean sus últimos momentos antes de un fatídico accidente, en «Travesía de la primavera»; nos presenta a un vagabundo que vive en un túnel apaleado por la policía en «El final del túnel»; lamenta los accidentes laborales de los albañiles y la emigración de la mano de obra en «Lágrimas de cemento»; y así podríamos seguir, aunque como hemos advertido, no queremos reventar los relatos. En esta reseña apresurada, podríamos citar «Transeúnte» o «Historia de un contestador» como dos de las mejores piezas de este libro, en el que no faltan detalles autobiográficos, con su carga de emoción como en «Caballo de acero», ahora que está tan de moda la autobiografía, los guiños hacia otras tradiciones, o los temas clásicos, como el del doble en «Mira la luz sobre el ángel».

Las demás muertes es un excelente libro que posee ritmo, delicadeza, materia narrativa y buena ejecución, ofreciendo todo aquello que se necesita para que podamos saludar a Pepo Paz Saz como un magnífico narrador, o cuentista, que a buen seguro esconde otros escritos que, sus ya lectores, esperamos desde conocer y leer. A ver si se anima a seguir. Enhorabuena.

Dos pequeñas maletas

El ascensor rugió en el hueco, delatando su avance con un run-run metálico. Dos pequeñas maletas en las que meter un par de camisas almidonadas, la vieja maquinilla de afeitar, una pluma, algunos libros, pocos, y las píldoras. El silencio avisando de que ya estaba allí. Las manos presurosas y todavía jóvenes, abriendo la puerta, torpes en la ayuda. Dos pequeñas maletas donde apiñar el gastado pantalón, el par de zapatos calados. Dinero, no. Allí «no le faltará de nada». Otro abrupto movimiento anunciando la planta baja. Otra vez las manos despejando el camino y las dudas. El frasco de colonia, los calcetines gordos para cuando el frío apriete. Seguro que vendrán los fines de semana. Dos pequeñas maletas donde meterlo todo. Camino de la residencia. Como si en dos pequeñas maletas pudiera aprisionarse una existencia.
(p. 9)

 

 

“Diez poetas críticos con la sociedad actual”, en Librújula

http://www.librujula.com/actualidad/2224-la-poesia-de-barricada-habita-entre-nosotros

Muchas gracias a Librújula y a Enrique Villagrasa por incluirme en este artículo sobre “Diez poetas críticos con la sociedad actual”.

“La poeta Marta Navarro hace de su verso esa llave que abre esa puerta enclavada en la realidad, la cual y una vez traspasada te indica el sendero hacia tu sueño. Eso sí, su poesía exige la complicidad del lector para encontrar ese verso. “La tristeza habita en la pantera que envejece/ frente al público de un zoo”, versos de su maravilloso poemario Vietnam bajo la cama (Amargord, 2015). La lectura de su poesía nos enseña a sacudirnos aquellos complejos y miedos que acaso nos queden, a estas alturas de la vida, y así poder mirar de frente a esta sociedad del caos, de ese neoliberalismo, que nos agrede y empobrece cada día más. Son sus versos fríos gritos que buscan la belleza de la persona, sea de donde sea esta: “Los poemas acabaron/ en un aplauso operístico”

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Todos estamos de acuerdo ante el hecho de que la poesía no se vende y cuando se vende, se vende la misma de siempre, de forma constante, pero siempre poca, como el grifo que gotea. Comprar poesía para leer o recitar es hoy un gesto revolucionario y pocos se atreven. Esto es así y no hay nada que objetar, sin embargo y ante este hecho hay voces disconformes, voces que se alzan para dar un golpe sobre la mesa. Desde hace más o menos un par de lustros, en este siglo que este año alcanza la mayoría de edad hay una serie de poetas que le han dado la vuelta a la historia y al neoliberalismo imperante y que están taladrando los cimientos de esta nuestra tradicional y patriarcal cultura social. La sociedad está enferma y la poesía y sus versos tratan de indentificar sus males y ponerles remedio.

A lo largo de la historia, hay fechas que no se olvidan y una de ellas es Mayo del 68. Han pasado 50 años, desde aquellos textos situacionistas, siete desde aquel 15 M indignado y muchos más desde mi primera colaboración en la revista Orto, donde también firmabaNoam Chomsky, que no vio en el ’68 el agotarse el tiempo de las protestas ni tampoco de la búsqueda, sino de una revolución, si de un cambio radical de la sociedad. Mientras en Orto yo escribía sobre Rosalía de Castro, desde la lingüística Chomsky denunciaba el sistema neoliberal norteamericano, un sistema que Europa no ha tardado en apropiarse y hacerse suyo. La ausencia de políticas sociales y de un estado del bienestar que, desde sus orígenes, ha definido Estados Unidos hoy describe también Europa. De la misma manera que Chomsky, hoy octogenario, ha he hecho de la palabra escrita su herramienta de contestación, hoy día son cada vez más numerosos los poetas de este país que utilizan la palabra escrita como forma de contestación y denuncia: a través de sus se rebelan con sus versos ante el menoscabo de la cultura y la política social de nuestro tiempo.

A algunos de ellos, dedico este mes estas páginas dedicadas a la poesía; se lo dedico a ellos, porque, además de su valor literario, son poetas útiles a la sociedad de hoy, en cuanto desde sus barricadas poéticas, críticos con la sociedad, se están abriendo paso entre los lectores o entre aquellos que les escuchan recitar en plazas y bares. Desde esa esquina, estos poetas tratan de mover el mundo con sus versos, no sólo cuestionándolo sino proponiendo a través de sus poemas otros mundos posibles. No lo tienen fácil; pero, ahí están, dejando oír su voz en este contexto político, económico, social y religioso tan hostil para el ciudadano como para la palabra escrita, hoy más que nunca en el punto de mira. A través de sus versos quiere vivir la utopía de la ucronía, pero no para quedarse ahí, sino para construir, desde la desobediencia poética, una sociedad donde brille un mayor humanismo solidario. En esa esperanza están, en la de dar más valor a los hechos y menos al espectáculo, desde la honradez y la honestidad.

Los poetas

De esa legión de poetas críticos con poesía de barricada ante lo que nos habita y lo que es habitado por nosotros destacamos a diez, sin olvidar a las piedras angulares: teóricos a la vez que poetas como Enrique Falcón y/o Alberto García-Teresa, a quienes todos admiramos: a Enrique por su magna obra La marcha de 150.000.000 (Eclipsados, 2009), edición definitiva, y aquella antología por él coordinada, Once poetas críticos en la poesía española reciente (Baile del Sol, 2007); y a Alberto por su Poesía de la conciencia crítica (1987-2011) (Tierradenadie, 2013) yDisidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-2014) (La Oveja Roja, 2015). Estos diez poetas más significativos de esa poesía de barricada son sin lugar a dudas y por mérito propio Ana Pérez Cañamares (Santa Cruz de Tenerife, 1968), Antonio Orihuela (Moguer, 1965),María Ángeles Maeso (Valdamazo, Soria, 1955), Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz, 1971), Inma Luna (Madrid, 1966), Matías Escalera Cordero (Madrid, 1956), Marta Navarro García (Zaragoza, 1965), Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), Isabel Pérez Montalbán(Córdoba, 1964) y Manuel Moya (Fuenteheridos, Huelva, 1960). Qué duda cabe de que hay otros como Jesús Lizano, ya fallecido; Felipe ZapicoDavid GonzálezJorge Riechmann o David Gimenez, de Remolinos (Zaragoza). Y entre las poetas pues desde Begoña Abad aMaría Eloy García, pasando por Pura López CortésBelén Reyes y Cristina Morano, entre otras muchas poetas combativas. Si escribimos sobre él, Ángel Guinda, que, por edad, es el mayor de los poetas críticos con el sistema y guerrillero, debemos decir que su poesía da razón de su ser, de aquel ser poeta de la libertad que tuvo que abandonar su ciudad, pues los de siempre no lo soportaban, ni a él ni a sus poemas. Fiel a sus principios, hoy seguramente estaría en la cárcel: “Vivir es esa trampa que demuele/ el cuerpo, y hasta el alma, trecho a trecho”. Nos dice en su Catedral de la noche (Olifante, 2015), con esa su voz intensa, con esa mística ascética, desde su ateismo, que las caretas ya no sirven y que todo conocimiento y opción implica exilio y negación. Como el ser persona solidaria y justa. Una poesía que es como latigazos en el cerebro y que a nadie deja indiferente, ni ayer ni hoy. Si alguien se atreve a leerla: “Ceniza en las manos de un viejo/ es lo que dejan los años al arder”.

Para leer el artículo entero, pinchad aquí:

Presentación de “Qué será ser tú”: Antología por la Igualdad

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Qué será ser tú: “Lo escrito por las mujeres se agota en el boom del moento, sin que sus textos accedan a las aulas y a otros canales, mediante los cuales la recepción de su obra asegure su traspaso a la generación siguiente”. Romper esta situación es también uno de los motivos de esta antología. Me alegra mucho formar parte de ella. Os aseguro que es un pedazo de libro. Gracias a María Angeles Maeso, a Ana Pérez Cañamares y a la Universidad de Sevilla.

Presentación en Madrid, viernes 25 de mayo, a las 19.30 horas, en el bar-librería Vergüenza Ajena (C/ Galileo, 56).

Aquí Whisky disfrutando del libro.

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