El Rocío del terror

El Rocío se salda con veintitrés caballos muertos

Según las cifras del Plan Romero, coordinado por la Consejería andaluza de Gobernación, veintitrés caballos resultaron muertos por agotamiento, inanición o maltrato, según informan fuentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

En la mayoría de los casos, los caballos que peregrinan a la aldea almonteña no están preparados. “Se pasan todo el año en una cuadra, sin entrenamiento, y ahí son sometidos a un ejercicio brutal durante una semana entera sin ningún cuidado, sin darles de comer, sin hidratarlos, sin bajarse de ellos durante horas y horas o atándolos al sol”, añaden.

El colectivo, ubicado en Málaga, ofreció a los responsables del Plan Romero una colaboración gratuita, para evitar este tipo de situaciones, a través de los vet-gates (puntos de control donde los animales son revisados por veterinarios y son retenidos si no están en condiciones de seguir).

En algunos casos, la “dejadez” se convierte en maltrato intencionado, como han comprobado los agentes del Seprona: “Hemos pillado a individuos apaleando a sus caballos, sin conocimiento”. La Ley andaluza de Protección Animal, en vigor desde 2003, tipifica como infracción muy grave el abandono o el maltrato de animales que les cause invalidez o muerte. Las multas oscilan entre los 2.000 y los 30.000 euros.

Los últimos rebeldes

Tomado de la excelente web «MediterráneoSur». Texto de ILya U. Topper

Ali Amar con Le JournalUna ventana que se va cerrando inexorablemente. Ésta es la sensación que tienen muchos periodistas de Marruecos al contemplar el panorama. Los últimos golpes contra la libertad de prensa han extendido un manto de pesimismo sobre la profesión.

Caen como fichas de dominó. Una revista cerrada, un diario asfixiado, dos radios suspendidas, multas millonarias a diestra y siniestra, varios reporteros con un pie en la cárcel o con ambos… La prensa de Marruecos vive sus días más negros, los peores de la década, y no se ve ninguna luz en el horizonte.

El último caso es el del periodista Ali Amar, 43 años, cofundador del semanario Le Journal y hoy sentado en el banquillo por el supuesto robo de un ordenador. Detenido a las 5:45 de la mañana del 4 de junio pasado Sigue leyendo «Los últimos rebeldes»