Próspero Samhain!

¡Próspero Samhain!

«Para los celtas, que sólo distinguían entre dos estaciones (verano e invierno), Samhain (que significa ‘el final del verano’) representaba el comienzo del invierno. Se acababa el tiempo de las cosechas y a partir de entonces los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Por eso, los celtas celebraban importantes festivales para dar la bienvenida al Año Nuevo. Al anochecer de cada 31 de octubre (ya 1 de noviembre para los celtas, pues el nuevo día arrancaba con la puesta del sol), la costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano. En la noche de Samhain los vivos y los muertos podían comunicarse. Las barreras que los separaban desaparecían en aquel momento mágico. Lo bueno era que los espíritus de los antepasados podían aconsejar a los vivos sobre el futuro, pero lo malo era que también se convocaban a los espíritus maléficos. Por eso, los druidas ordenaban encender hogueras para ahuyentar a estos últimos.

En el Halloween moderno se ha mantenido la vieja tradición de dejar comida para los muertos, hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase ‘trick or treat’ (trato o truco). Parece ser que los druidas celtas recogían alimentos por las casas para realizar ofrendas a la divinidad (se habla también de posibles sacrificios humanos) y que llevaban consigo un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que les daba poder. A finales del siglo XIX, los irlandeses introdujeron esta fiesta en América y bautizaron a la calabaza como “Jack el que vive en la lámpara” o, como se conoce actualmente, “Jack O’Lantern”.

Hoy Halloween es una fiesta internacional, que carece de todo sentido religioso y cuyo origen es ignorado por la mayoría. Nada tiene que ver ya con los rituales de los druidas ni con los pueblos celtas que dominaron la mayor parte del oeste y centro de Europa durante el primer milenio a.C. Se trata sólo de una excusa más para el negocio, el consumo o la industria del cine.

Sin embargo, en Irlanda se conserva la referencia de Samhain: no sólo es el nombre en gaélico irlandés del mes de noviembre, sino que todavía hoy durante la noche de Samhain se prenden grandes hogueras en las que el vecindario arroja los trastos viejos que acumula en sus casas. Esa es la forma actual en la que los irlandeses reciben el año nuevo celta».

Texto que cada año tomo prestado de Innisfree

Conversación entre Judith Butler y Sunaura Taylor. Una joya.

Esta conversación entre Judith Butler y Sunaura Taylor me parece una auténtica maravilla.

Las reflexiones de Sunaura son muy interesantes.

La elegancia de Butler siempre me impresiona.

Dónde se encuentran nuestros limites como seres humanos y cuándo nos convierte en no humano.

Muerte y salud. Femenino y masculino.

Repensar al humano como un sitio de interdependencia.

Es una joya.

Jumping (1984) , de Osamu Tezuka

"Una asombrosa exploración de la perspectiva en primera persona, "Jumping" es un cortometraje del padrino del anime, Osamu Tezuka. Como gran parte de su otro trabajo, esta película refleja el firme espíritu antibelicista de Tezuka.

Cuando un niño salta por una calle, su zancada se vuelve más y más grande, y luego salta sobre pueblos, un bosque, el mar, yendo cada vez más alto. Llega a un país en tiempos de guerra, a las profundidades del Infierno, y finalmente regresa a la calle donde comenzó la aventura. Esta obra es muy interesante porque el salto del niño se convierte en el salto de un dios, hasta el punto de estar velando por el destino humano. Este trabajo sorprendió al mundo entero porque toda la película fue filmada en un solo corte con 4.000 imágenes en movimiento. Recibió muchos premios".




Desde Zaragoza a Teherán

Nos cortamos el pelo, pero, como dice Josefina Musulén, lo que querríamos es que los gobiernos cortasen los lazos con los asesinos. Ojalá, igual que se corta el pelo, pudiéramos cortar la violencia hacia la mujeres.

María Pérez Confussión le pone nombre: «Por Nasrin Sotoudeh, condenada a 38 años de cárcel y a 148 latigazos por defender los derechos de las mujeres en Irán.

Por Mojgan Keshavarz, Monireh Arabshami y Yasaman Aryani, condenadas a 55 años de prisión por quitarse el velo en el metro de Teherán el 8 de marzo de 2019 en protesta por la obligatoriedad de su uso y por la opresión que las mujeres sufren en su país.

Por Hadis Najafi, asesinada a tiros mientras se manifestaba».

Por las adolescentes Nika Shakarami y Serina Esmailzadeh asesinadas a golpes por la policía en estos días de protestas.

Por las 16.000 niñas casadas durante este año en Irán, sometidas a la violencia y privadas de derechos y de infancia.

Por Mahsa Amini. Por todas las Mahsa Amini.

MUJER, VIDA, LIBERTAD.

‘Hijas de la tormenta’, recomendado en Navarra TV

«Hijas de la Tormenta» salió a la luz poco antes de la pandemia. Su vida ha sido zigzageante y complicada. Es un libro importante para mí porque en él aposté por reivindicar la alegría y darle una patada a la tristeza, poéticamente hablando. Lo colectivo, por muy individualista que yo sea, es protagonista también del libro. Me alegra mucho que después de un tiempo la poeta Arantxa Murugarren recomiende el libro en Navarra TV, y además en tan maravillosa compañía.

Pulsad en la imagen y veréis el programa de Navarra TV. ¡Vivan los libros!

 

Hasta siempre, querida Erin

Hasta siempre, querida Erin.

No he llegado a tiempo para despedirme de ti. Te encontramos con apenas unas semanas en un cubo de basura con la cabeza rota y cubierta de sangre. No sobrevivirá a esta noche, dijo la veterinaria. Se equivocó. Han sido diecisiete años compartiendo belleza y fuerza felina. Gracias a mi vecina por cuidar de mis peludos cuando yo no estoy, por estar al tanto de todo, por darse cuenta de que algo iba mal. Por darle cariño a Erin mientras yo buscaba en un mar de lágrimas un autobús de regreso a casa.

Hasta siempre, Erin. Te quiero.

La primera semana a salvo
Durmiendo
Organizando las tareas, la jefaza
Observando el mundo
Soñando

Te quiero, querida Erin.

¡Vuela alto!

«Esa belleza», de John Berger

«El deseo sexual, si es recíproco, origina un complot de dos personas que hace frente al resto de los complots que hay en el mundo. Es una conspiración de dos. El plan es ofrecer al otro un respiro ante el dolor del mundo. No la felicidad sino un descanso físico ante la enorme responsabilidad de los cuerpos hacia el dolor.

En todo deseo hay tanta compasión como apetito. Sea cual sea la proporción, las dos cosas se ensartan juntas. El deseo es inconcebible sin una herida. Si hubiera alguien sin heridas en este mundo, viviría sin deseo.

El deseo anhela proteger al cuerpo deseado de la tragedia que encarna y, lo que es más, se cree capaz. La conspiración consiste en crear juntos un espacio, un lugar, necesariamente temporal, para eximirse de la herida incurable de la carne. Ese lugar es el interior del otro cuerpo. La conspiración consiste en deslizarse al interior del otro, allí donde no se les pueda encontrar. El deseo es un intercambio de escondites”».

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John Berger.

Ensayo «ESA BELLEZA», 2005

PALABRAS MIGRANTES

En un hoyo en la tierra
enterré todos los acentos
de mi lengua natal
ahí yacen
como agujas de pino
que juntaron las hormigas
puede que un día 
el llanto vacilante
de otro viajero 
los encienda
y así, con su abrigo y consuelo
oiga toda la noche la verdad 
como una canción de cuna.

Jhon Berger

De Marta Peirano.

«John Berger era un sabio, no un intelectual. Su temprana columna sobre arte para el New Statesman generó encendidas cartas de la crítica, comisarios e instituciones y una devoción eterna entre el resto de la población civil, que después aprendería a amar el arte gracias a sus Maneras de ver, la colección de ensayos que se convirtió en la serie televisiva de 1972. Su visión era humanista, callejera y política, inspirada por Walter Benjamin y por Marx. Y Maneras de ver era su contraprogramación al académico elitista Kenneth Clark, cuyo ensayo Civilización se había convertido también en una popular serie televisiva.

Para Berger, el arte era la llave de la iluminación, pero también del consuelo. Lo salvó de la desesperación en un internado brutal al que le mandaron de niño durante la guerra y, desde entonces, su misión fue compartir la gracia con los que la necesitaban más. Además de un visionario, Berger era y siempre fue marxista pero sin partido, dedicado a la causa con el fervor de un monje que no necesita iglesia ni congregación, solo la fuerza de una profunda fe interna. Pintor de vocación y de formación, en mitad de los años 50 cambió el pincel por la pluma porque “había demasiadas urgencias políticas para pasarme la vida pintando”. Tenía 30 años.

Leer entero aquí. https://www.eldiario.es/cultura/libros/cosas-puedes-john-berger-ahora_1_3655439.html