La causa transversal de las mujeres que cambian el mundo

Hay artículos que los escribes dando las gracias por poder dar las gracias públicamente a tantas mujeres que cambiaron el mundo. Mujeres que hicieron la conexión entre derechos humanos, feminismo y derechos animales a lo largo del último siglo: derechos humanos, feminismo y derechos de los animales. La causa transversal de las mujeres que mueven el mundo. «Las conexiones entre derechos humanos, feminismo y derechos animales atraviesan décadas, siglos, idiomas y continentes. La lista de feministas que además eran vegetarianas es extensa, y con frecuencia olvidada por el propio feminismo: desde las sufragistas británicas de hace más de cien años hasta el movimiento Black Vegan actual, pasando por las afroamericanas de los 60-70, como Rosa Parks o Angela Davis, o la sindicalista agraria Dolores Huerta».

Un repaso por la historia que con frecuencia olvidamos. Publicado en El Caballo de Nietzsche en eldiario.es

Rosa Parks

Rosa Parks, el gesto que cambió la Historia

La vida de Rosa Parks es un ejemplo de dignidad y coraje. Todo empieza el 1 de diciembre de 1955 en Alabama (Estados Unidos). Parks, junto a tres amigos, sube a un autobús para regresar a casa. En aquel tiempo, la ley obligaba a la población afroamericana a sentarse en la parte trasera de los autobuses. Sin embargo, aquella tarde deciden ocupar los asientos centrales. De inmediato, el conductor les ordena levantarse. Rosa Parks se niega, el resto obedece. Ante su determinación, llaman a la policía. «Cuanto más obedecíamos, peor nos trataban», relata Parks en sus memorias. El resultado fue: detención, noche en el calabozo, multa, pero también el comienzo del fin. La desobediencia de Rosa Parks fue crucial para que un joven pastor llamado Martin Luther King organizara una  oleada de protestas por todo el país contra la segregación en el transporte público, que se mantuvo durante 382 días. El coraje de Rosa Parks consiguió que millones de personas que llevaban décadas obligadas a viajar siempre en la parte trasera perdieran, como ella, el miedo.

La Corte Suprema declaró que la segregación vulneraba la Constitución y un año después el Gobierno abolió todo tipo de discriminación en lugares públicos. Rosa Parks cambió la vida de la gente en su país. Hizo Historia, al devolverles la dignidad y el coraje para cambiar las cosas. Y hasta aquí seguramente no habéis descubierto nada nuevo, pero conviene conocer la evolución de esta líder comunitaria, de esta mujer que derribó con un gesto una parte del apartheid en Estados Unidos.

La evolución ética de Rosa Parks le llevó a hacer una transición natural. Como nieta de esclavos africanos, conocía bien cómo era vivir bajo el imperio de la brutalidad del racismo, la humillación y el maltrato. Por eso, no quiso reproducir esa experiencia con otros seres y rechazó formar parte de la opresión que ella misma había sufrido, negándose a consumir esclavos.  Pinchad aquí para seguir leyendo.

http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Causa-transversal-mujeres-mueven-mundo_6_696490365.html

 

Charlotte Despard

W.I.T.C.H, manual de mujeres guerrilleras feministas norteamericanas

 

Llevaba tiempo detrás de W.I.T.C.H, un libro, o mejor dicho un manual de mujeres guerrilleras feministas norteamericanas. No había forma de encontrarlo, hasta que entré en la maravillosa Librería y foro de cultura crítica La Vorágine en Santander, y zas… ahí estaba mi W.I.T.C.H.  Un libro con el que se puede volar,  que te deja fuera de la realidad, quizá precisamente porque a veces la realidad necesita conjuros y gente como las protagonistas. Sólo hay un par de cosas que me han desagradado, pero es que nada es perfecto, ni siquiera ellas. Os dejo aquí un par de cosas sobre el libro publicado por la editorial La Felguera. 

«Cuando te enfrentas a una de nosotras, ¡te enfrentas a todas! Pasa la palabra, hermana»

Bajo las siglas de W.I.T.C.H. (Nueva York, 1968-1970) se escondía una sorprendente guerrilla feminista, precursora de las Guerrilla Girls o Femen, cuyas armas eran los conjuros y hechizos mágicos, el arte feminista y la acción directa. Su actividad fue frenética, escandalosa y prodigiosa. Muy pronto, la estética y el estilo de aquel grupo de brujas urbanas, de guerrilleras sin escoba, prendió la mecha en distintas ciudades americanas: se crearon células feministas que recogieron aquel mensaje.

Sus siglas fueron cambiando de manos. Las brujas estaban por todas partes. Citadas como uno de los más fascinantes ejemplos del activismo de los sesenta, el grupo pasó a registrarse con letras de oro en la historia del feminismo radical, aunque también representaban algo temido, salvaje y casi innombrable.

Panfletos repartidos en medio de un desfile: «Nosotras, hermanas brujas del único y verdadero subsuelo, anunciamos nuestra presencia y comenzamos nuestro hechizo». Boicots y acciones callejeras, manifestaciones y ocupaciones: «Somos brujas, somos mujeres. Somos liberación. Somos nosotras. W.I.T.C.H. es también una estrategia, un medio de subversión: la brujería».

Publicada originalmente por La Felguera editores a comienzos del 2007, esta obra (un auténtico manual de combate) se convirtió rápidamente en un exitoso libro debatido en todo tipo de ambientes y del que se publicaron ediciones piratas en Argentina y en nuestro país. Sin embargo, el libro se agotó y desapareció de las librerías. Debido a su importancia, hemos decidido rescatarlo. Para celebrar el regreso de W.I.T.C.H., hemos incluido un extenso ensayo titulado «Adiós a todo eso» (el último comunicado firmado por ellas y hasta la fecha inédito), tan actual que resulta sobrecogedor, y que sin duda es una de las más lúcidas críticas jamás escritas hacia el machismo de los izquierdistas y de la escena pretendidamente «sensible» a las demandas de las mujeres

Aquí os dejo algunas fotos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Machismo asesino y el silencio cómplice de los partidos políticos

feminismo-cartel

Ojo, yo guardo en mi memoria el silencio de quienes deberían poner voz a la hemorragia continua, a los asesinatos de mujeres en manos del machismo. No escucho en sus discursos, en sus ruedas de prensa, ni en sus artículos apenas nada. Acaso alguna mención aparentemente sentida, pero para pasar de inmediato a algo más “interesante mediáticamente hablando”: No me vengáis después pidiendo votos, ni café, ni hostias. Seguid hablando de si la nieve es blanca o gris, de si en una lista o en otra, de si me siento en el sur o en el norte, cuando este país lleva 23 mujeres asesinadas en lo que va de año. Os podéis ir a la mismísima…

Basta de recortar en planes de prevención, en casas de acogida, en personal especializado, en acompañamiento, en educación en igualdad.

¡Ni un asesinato Más!

Mi Halloween en Illinois

wolf_man-4.jpg

.

El frío y el viento se colaban por las ventanas del apartamento. Un quinto piso, bien iluminado y rodeado de árboles centenarios. La velada prometía mantas y whisky en esa primera noche de Halloween en Illinois.  La bibliotecaria más rara del mundo me había invitado a última hora a su fiesta, pero ya era tarde. Tenía puesto el pijama y, cuando yo me pongo el pijama, se cierra la vida social y empieza mi otra vida. Además, debía atravesar la ciudad hasta la otra punta de Champaign y luego negociar la vuelta en coche con alguien a quien podría conocer o no. Mal rollo. Mejor quedarse en casa.
La noche era oscura y punzante. Mi calle hacía esquina con la temible Elm Street, que es algo así como la Calle Mayor en nuestras ciudades, siempre hay una. El viento, lejos de darnos una tregua, atizaba con furia el apartamento. Yan Hui y Li Ping se habían ido a una de las muchas fiestas de disfraces típicas de Halloween. El tontarras también. Después de ver en la tele una película de psicópatas y de tomarme un generoso whisky, me acordé de que tenía ropa sin lavar. Pensé que no habría nadie en el sótano, lugar donde se instalan normalmente las lavanderías, así que bajé con mis cestas, detergentes y monedas.
Allí tocaba esperar al lavado y posterior secado. Yo, como todo el mundo, aprovechaba para leer durante esa media hora larga y aburrida. Toda la gente del Campus y del bloque de apartamentos estaba de fiesta. Halloween es una celebración muy importante en EEUU. Todo el día con la calabazas encendidas, las golosinas, los trajes de disfraces… En fin, una mezcla de mal gusto y cursilería infinita.
Estaba a punto de sacar la ropa de la lavadora cuando oí unos pasos que bajaban por el estrecho pasillo del sótano. Me pareció raro que alguien bajara pasadas las once de la noche a hacer la colada. Bueno, alguien sin planes para esta noche como yo, pensé. Pero no, lo que bajó fue un oso-lobo gigantesco, un monstruo enorme de unos dos metros, que se movía de un lado para otro dándose cabezazos contra las estrechas paredes. Aterrorizada, busqué una salida, pero la única puerta estaba cerrada. Para salir debía derribar al tipo que vestía de oso y que no paraba de gritarme algo así como “dtmhu ‘u harfgs coimpfbns… coins”. Se acercaba hasta mí y me enseñaba la mano. Yo, cada vez más asustada, empecé a chillar. Fue entonces cuando el tipo se quitó la cabeza de oso y  apareció ante mí un hombre rubio sudoroso, colorado y casi sin respiración, que me suplicaba en un inglés cargado de cerveza y asfixiado por el calor: “¡NO TE ASUSTES,  VENGO A COGER LA ROPA!,  ¿TIENES MONEDAS?”.
Aquello me tranquilizó muy poco. Sólo cuando salí de allí y me encerré en casa, comencé a respirar. El resto de la noche fueron sucesivos lingotazos de whisky con helado de chocolate y alguna lágrima de rabia y de vergüenza por la situación vivida. El tipo me había parecido un potencial psicópata, pero sólo era un vecino disfrazado de hombre-lobo, eso sí un monstruo de dos metros que hablaba y hablaba con los brazos abiertos.
Cuando Yan Hui, Li Ping y el tontarras volvieron a casa, ya de madrugada, me preguntaron: “¿Qué, aburrida?” “Sí, muchísimo”, les dije.
Al día siguiente la anécdota fue la comidilla en el vecindario, pero yo tardé varios días en contar en casa lo ocurrido. Ha pasado mucho tiempo y hoy lo he vuelto a recordar. Lo comparto con vosotros. Tened cuidado, no hagáis la colada una noche como ésta. Mucho cuidado.

Y ahora para tener información seria sobre los orígenes de esta celebración, os sugerimos que visitéis Innisfree

.

El otro vía crucis

Yo creo que Jesucristo esta Semana Santa estaría de acuerdo en ceder su vía crucis a los miles de refugiados maltratados por los estados europeos. Él como gran ser que fue seguro que piensa que ya ha tenido mucho tiempo su obra en cartel y que ahora son otros los que sufren y son ahogados en el barro de una Europa cada vez más inhumana. Siguiendo el rastro de los primeros cristianos, no del marketing ni de los compiyoguis de la religión, puedo asegurar que Jesucristo estaría hoy en los campos de refugiados, jamás, jamás, detrás de ninguno de los pasos.

 
Aviso para gente con ganas de linchamiento: este post lo he escrito desde la educación, pero también desde el dolor que me provocan estos días al encender la televisión y pasar de las imágenes crueles de niños muertos de frío en Calais a los pasos religiosos de la Semana Santa. Yo no soy creyente, pero de vez en cuando hablo con Jesucristo, o con Dom Pedro Casaldáliga que es el hombre más cercano a Jesucristo que conozco. Dom Pedro que vive en la Tierra. Dom Pedro, al que amo y respeto sin condiciones.
.
Oscar Campos, rescata a un bebé en Lesbos.
Óscar Camps, rescatando a un bebé en la isla de LesbosLesbos 3Lesbos 1