La crueldad se llama Acuario

 

Temblando y llorando de miedo 💔. Con un día de vida este bebé de beluga ha sido separado de su madre, desterrado al cautiverio. No deja de temblar y de llorar de miedo.  Me cuesta entender que haya madres y padres que lleven a sus hijos al acuario y no se paren a pensar en la crueldad que están contribuyendo.
#NoALosAcuarios
#NoSonNuestrosEsclavos

 

Frente a ese tanque lleno de tristeza y crueldad, la libertad de la naturaleza. El respeto, la dignidad frente a los acuarios.

 

 

 

 

Promoviendo el Veganismo, junto a Tras los Muros visitan un matadero de Aragón. 

Todos los días se matan en New York / cuatro millones de patos, / cinco millones de cerdos, / dos mil palomas para el gusto de los agonizantes, / un millón de vacas, / un millón de corderos / y dos millones de gallos, / que dejan los cielos hechos añicos. (Federico García Lorca, Poeta en Nueva York).
Promoviendo el Veganismo, junto a Tras los Muros han visitado un matadero de Aragón.
El vídeo y las fotografías resultantes de la visita que realizó este grupo de activistas muestran el final que sufren todos los animales “de consumo”.  Os sugiero que lo veáis. No vale decir no quiero saber, ya no.
Yo sólo quiero decir Gracias a todas las personas que entran a este infierno para mostrarnos lo que ocurre dentro.
Como dice en su facebook el fotógrafo Víctor Aranda García, disculpa si he cambiado alguna palabra: ” La estrategia de siempre: Se negó la burbuja, la crisis, la corrupción, el cambio climático, el colapso, ahora la crueldad extrema de la industria cárnica. El régimen es un popurri de intereses que se sostiene con mentiras y represión. Y tiene a sus bufones para defenderlos”.
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Manifestación NO A LA CAZA

Os dejo el comunicado de los compañeros y compañeras de NAC.

Entrad en su página web, acudid a las convocatorias del día 4 de febrero en las principales ciudades del país.

En Zaragoza será en Plaza de España, a las 12 horas.

 

COMUNICADO DE NAC
Febrero. Tristeza en los campos. Miles de galgos, podencos y cualquier otro ser sintiente, de los empleados como simples utensilios cinegéticos, se enfrentan al final de temporada. Les espera el exterminio, en las formas más crueles que es capaz de concebir la mente humana; el abandono; la mutilación; el regreso a unos entrenamientos a pan y agua; o el martirio de convertirse en herramientas reproductivas para fabricar nuevas camadas. Por el camino, más de veintiún millones de víctimas –presas, las llaman–, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. El maldito negocio de la muerte que se disfraza de deporte, de goce de la naturaleza o de tradición cultural, para facilitar su digestión por la sensibilidad de una sociedad contemporánea que de ningún otro modo admitiría esas prácticas.
Febrero. Otro año más en el que salimos a las calles para gritar basta con dos objetivos inmediatos. Por una parte, explicar a la ciudadanía que la engañan. Que el lobby de la caza es solo una actividad mercantil; un minoritario holding empresarial que se enriquece a costa del sufrimiento ajeno, facturando por ello cifras desorbitadas.
Por otra, exigir a políticos y autoridades que intervengan. Que nunca resultaron suficientes tibias declaraciones de principios para obtener sin coste un rédito electoral; y que, desde el gobierno o la oposición de las distintas instancias, deben hacer lo preciso para terminar con un hábito, carente hoy del menor soporte ético.
Para todo aquel y para toda aquella que quiera escuchar, clamamos nuestro NO A LA CAZA, porque una sociedad sana no halla el placer en privar a nadie de la vida, ni convierte el maltrato sistemático de miles de seres en pasatiempo de fin de semana.
NO A LA CAZA, porque se volvió enemiga de la biodiversidad y de la conservación del medio ambiente en el entorno rural.
NO A LA CAZA, porque nada justifica que recorran nuestros campos gentes con armas.
NO A LA CAZA, porque impide, a quienes no nos agrada, el pacífico disfrute de un patrimonio ecológico que también nos pertenece. Porque se reserva la exclusividad de cotos, caminos y senderos, convirtiendo en certeza el dicho popular de «ponerle puertas al campo».
NO A LA CAZA, porque junto al comercio de animales exóticos, se constituye en el principal instrumento de difusión de esas que luego denominamos especies invasoras.
NO A LA CAZA, porque ejerce de sostén de valores especistas, de la peor de las versiones conocidas del machismo y, pese a los argumentos esgrimidos por el colectivo de cazadores, ahonda las desigualdades sociales, principalmente en las zonas donde se manifiestan más pronunciadas. No es casual que, al estilo de una célebre película berlanguiana, se configure en esencia como actividad propia de las clases más altas.
NO A LA CAZA, porque las poblaciones de animales libres poseen sus propios mecanismos de autoregulación y no precisan del depredador humano para mantenerse en niveles de equilibrio.
NO A LA CAZA, porque, sobre todo en determinadas modalidades, se convierte en refugio de la economía sumergida.
NO A LA CAZA, por salud mental. Porque quien se divierte con el sufrimiento ajeno, más que trofeos o medallas, precisa un tratamiento médico adecuado a su patología.
NO A LA CAZA, porque nuestros hijos merecen una educación sin sangre.
NO A LA CAZA, porque causa un dolor innecesario, al convertir a las presas en dianas; y a galgos, podencos y demás animales de utilidad cinegética, en torturadas armas involuntarias.
NO A LA CAZA, porque, contradiciendo el título de un antiguo programa de televisión, no todo vale por la pasta.
Por las razones expuestas y por muchas otras que, en tributo a la brevedad, no caben en este manifiesto… NO A LA CAZA con galgos. NO A LA CAZA con cualquier raza o especie animal. NO… A LA CAZA.

Para que los animales dejen de ser cosas

Artículo de Chesús Yuste publicado en El Caballo de Nietzsche.

Pinchad aquí para leerlo entero

Berta, esperando un hogar en el Centro de Adopción HOOPE.

“El Código Civil español es una herramienta obsoleta, que data de 1889, y que presenta una visión anacrónica y retrógrada de los animales, heredera del Derecho Romano, considerándolos un bien patrimonial, equiparados a las cosas, a los bienes muebles. Solo en ese contexto podía entenderse que los animales de compañía fueran embargados o ejecutados por el acreedor para el resarcimiento de una deuda, o fueran subastados para liquidar una sociedad de gananciales, con consecuencias catastróficas para el animal, pero también para las personas. O que, en el caso de separaciones o divorcios no amistosos, los animales de compañía fueran objeto de litigio, al igual que el piso o el coche, sin que nadie velara por su bienestar”.

No tiene nombre

Procedencia del texto: La canción de Manuel 

Tomado del siempre recomendable blog Voces del Extremo, pinchad aquí para poder disfrutar un rato de poesía. http://vocesdelextremopoesia.blogspot.com.es/2017/12/no-tiene-nombre.html

NO TIENE NOMBRE

  nutrias y zorros y visones
Masacrados y despellejados
  vacas
Y una en camino
  perros
Rabiando por ser comidos calientes
  pollos fritos o asados o en pepitoria o churrasco
Con un limón o naranja o menestra dentro o fuera
   pavos reales
Bajo una nube de tenedores y cuchillos
   codornices patos y faisanes
Durmiendo calentitos en sus bandejas
   marranos y cochinillos bien aseados
Despidiéndose de sus huesos
Entre las babas del depredador
   chotos y corderos
Abiertos en canal
Y frita su sangre con un picadillo de ajos y finas yerbas
  crías de pez mal llamado chanquete
  almejas mejillones y ostras De mar y de río y de estanque y de criadero
  atunes salmones pulpos y calamares y sepias emperadores pescadillas truchas boquerones bacalaos besugos bonitos melvas camarones angulas y tiburones
Ahogados de tanto aire
  quisquillas berberechos gambas langostas y langostinos centollos cangrejos de agua dulce y salada nécoras y percebes
Mudos
1357530 y un caracol con un pie en la tumba
Les desean
Felices Fiestas