“Diez poetas críticos con la sociedad actual”, en Librújula

http://www.librujula.com/actualidad/2224-la-poesia-de-barricada-habita-entre-nosotros

Muchas gracias a Librújula y a Enrique Villagrasa por incluirme en este artículo sobre “Diez poetas críticos con la sociedad actual”.

“La poeta Marta Navarro hace de su verso esa llave que abre esa puerta enclavada en la realidad, la cual y una vez traspasada te indica el sendero hacia tu sueño. Eso sí, su poesía exige la complicidad del lector para encontrar ese verso. “La tristeza habita en la pantera que envejece/ frente al público de un zoo”, versos de su maravilloso poemario Vietnam bajo la cama (Amargord, 2015). La lectura de su poesía nos enseña a sacudirnos aquellos complejos y miedos que acaso nos queden, a estas alturas de la vida, y así poder mirar de frente a esta sociedad del caos, de ese neoliberalismo, que nos agrede y empobrece cada día más. Son sus versos fríos gritos que buscan la belleza de la persona, sea de donde sea esta: “Los poemas acabaron/ en un aplauso operístico”

.

Todos estamos de acuerdo ante el hecho de que la poesía no se vende y cuando se vende, se vende la misma de siempre, de forma constante, pero siempre poca, como el grifo que gotea. Comprar poesía para leer o recitar es hoy un gesto revolucionario y pocos se atreven. Esto es así y no hay nada que objetar, sin embargo y ante este hecho hay voces disconformes, voces que se alzan para dar un golpe sobre la mesa. Desde hace más o menos un par de lustros, en este siglo que este año alcanza la mayoría de edad hay una serie de poetas que le han dado la vuelta a la historia y al neoliberalismo imperante y que están taladrando los cimientos de esta nuestra tradicional y patriarcal cultura social. La sociedad está enferma y la poesía y sus versos tratan de indentificar sus males y ponerles remedio.

A lo largo de la historia, hay fechas que no se olvidan y una de ellas es Mayo del 68. Han pasado 50 años, desde aquellos textos situacionistas, siete desde aquel 15 M indignado y muchos más desde mi primera colaboración en la revista Orto, donde también firmabaNoam Chomsky, que no vio en el ’68 el agotarse el tiempo de las protestas ni tampoco de la búsqueda, sino de una revolución, si de un cambio radical de la sociedad. Mientras en Orto yo escribía sobre Rosalía de Castro, desde la lingüística Chomsky denunciaba el sistema neoliberal norteamericano, un sistema que Europa no ha tardado en apropiarse y hacerse suyo. La ausencia de políticas sociales y de un estado del bienestar que, desde sus orígenes, ha definido Estados Unidos hoy describe también Europa. De la misma manera que Chomsky, hoy octogenario, ha he hecho de la palabra escrita su herramienta de contestación, hoy día son cada vez más numerosos los poetas de este país que utilizan la palabra escrita como forma de contestación y denuncia: a través de sus se rebelan con sus versos ante el menoscabo de la cultura y la política social de nuestro tiempo.

A algunos de ellos, dedico este mes estas páginas dedicadas a la poesía; se lo dedico a ellos, porque, además de su valor literario, son poetas útiles a la sociedad de hoy, en cuanto desde sus barricadas poéticas, críticos con la sociedad, se están abriendo paso entre los lectores o entre aquellos que les escuchan recitar en plazas y bares. Desde esa esquina, estos poetas tratan de mover el mundo con sus versos, no sólo cuestionándolo sino proponiendo a través de sus poemas otros mundos posibles. No lo tienen fácil; pero, ahí están, dejando oír su voz en este contexto político, económico, social y religioso tan hostil para el ciudadano como para la palabra escrita, hoy más que nunca en el punto de mira. A través de sus versos quiere vivir la utopía de la ucronía, pero no para quedarse ahí, sino para construir, desde la desobediencia poética, una sociedad donde brille un mayor humanismo solidario. En esa esperanza están, en la de dar más valor a los hechos y menos al espectáculo, desde la honradez y la honestidad.

Los poetas

De esa legión de poetas críticos con poesía de barricada ante lo que nos habita y lo que es habitado por nosotros destacamos a diez, sin olvidar a las piedras angulares: teóricos a la vez que poetas como Enrique Falcón y/o Alberto García-Teresa, a quienes todos admiramos: a Enrique por su magna obra La marcha de 150.000.000 (Eclipsados, 2009), edición definitiva, y aquella antología por él coordinada, Once poetas críticos en la poesía española reciente (Baile del Sol, 2007); y a Alberto por su Poesía de la conciencia crítica (1987-2011) (Tierradenadie, 2013) yDisidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-2014) (La Oveja Roja, 2015). Estos diez poetas más significativos de esa poesía de barricada son sin lugar a dudas y por mérito propio Ana Pérez Cañamares (Santa Cruz de Tenerife, 1968), Antonio Orihuela (Moguer, 1965),María Ángeles Maeso (Valdamazo, Soria, 1955), Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz, 1971), Inma Luna (Madrid, 1966), Matías Escalera Cordero (Madrid, 1956), Marta Navarro García (Zaragoza, 1965), Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), Isabel Pérez Montalbán(Córdoba, 1964) y Manuel Moya (Fuenteheridos, Huelva, 1960). Qué duda cabe de que hay otros como Jesús Lizano, ya fallecido; Felipe ZapicoDavid GonzálezJorge Riechmann o David Gimenez, de Remolinos (Zaragoza). Y entre las poetas pues desde Begoña Abad aMaría Eloy García, pasando por Pura López CortésBelén Reyes y Cristina Morano, entre otras muchas poetas combativas. Si escribimos sobre él, Ángel Guinda, que, por edad, es el mayor de los poetas críticos con el sistema y guerrillero, debemos decir que su poesía da razón de su ser, de aquel ser poeta de la libertad que tuvo que abandonar su ciudad, pues los de siempre no lo soportaban, ni a él ni a sus poemas. Fiel a sus principios, hoy seguramente estaría en la cárcel: “Vivir es esa trampa que demuele/ el cuerpo, y hasta el alma, trecho a trecho”. Nos dice en su Catedral de la noche (Olifante, 2015), con esa su voz intensa, con esa mística ascética, desde su ateismo, que las caretas ya no sirven y que todo conocimiento y opción implica exilio y negación. Como el ser persona solidaria y justa. Una poesía que es como latigazos en el cerebro y que a nadie deja indiferente, ni ayer ni hoy. Si alguien se atreve a leerla: “Ceniza en las manos de un viejo/ es lo que dejan los años al arder”.

Para leer el artículo entero, pinchad aquí:

 Shakespeare’s Globe y el International Rescue Committee

Monólogo escrito por William Shakespeare para Thomas More (Tomás Moro).

El Shakespeare’s Globe y el International Rescue Committee – Europe han realizado este vídeo. Participan actores reconocidos junto a refugiados de Sudán del Sur, Sierra Leona y Siria. Sus nombres son: Kim Cattrall, Yasmin Kadi, Jamael Westman, Noma Dumezweni , Indira Varma, Lena Headey, Sophie Thompson, Sawsan Abou Zeinedin, Mohand Hasb Alrosol Badr, Rayan Azhari, Alfred Enoch, Sana Kikhia.

 

Expulsados sean, sí. Y con ellos el ruido
que ha expulsado la Majestad de Inglaterra.
Imaginad que véis a esos desgraciados extraños,
sus bebés a la espalda y su pobre equipaje,
a paso lento hacia los puertos y transportes,
mientras vosotros, sentados como reyes de vuestros deseos
y la autoridad silenciosa en gorguera con vuestra opinión arropada.
¿Qué habréis obtenido? Os lo diré:
“Habréis enseñado cómo insolencia y mano dura prevalecen,
cómo el orden se sofoca y por este patrón
ninguno de vosotros debería llegar a viejo,
pues otros rufianes, forjando sus fantasías,
con la misma mano, mismas razones y derecho
os morderían, y hombres como peces voraces
se alimentarían los unos de los otros.
Ah, desesperados. Bañad en lágrimas
vuestras mentes débiles, y esas mismas manos,
que alzáis rebeldes contra la paz, alzadlas por la paz,
y postrad vuestras rodillas a la altura de los pies
para que supliquen ser perdonadas.
Hablaréis mal de los extranjeros, les mataréis, degollaréis, tomaréis sus posesiones,
y dejaréis escurrir la majestad de la ley como un perro.
Cuando el Rey (pues es clemente) deba cumplir la ley,
enmendar los crímenes y desterraros, ¿dónde iréis?
¿Qué país, vista la naturaleza de vuestro error
debería ofreceros asilo? Id a Francia, o Flanders,
a cualquier provincia germana, a España o Portugal.
No, sino a algún lugar que no se adhiera a Inglaterra-,
y bien siendo extranjeros os gustaría encontrar una nación
de tal temperamento bárbaro que rompiendo en la violencia espantosa
no os permitiese una morada en la tierra,
blandiendo detestables cuchillos contra vuestras gargantas,
rechazándoos como perros, como si Dios clamase no haberos hecho
ni merecedores de las comodidades reclamadas, negando las mismas.
¿Qué pensaríais al ser de tal modo tratados? Ésta es causa de los extranjeros;
y ésta es causa de vuestra descomunal inhumanidad.*

Tea & Books, hoy con Marta Navarro

Me invitaron a tomar té y se me olvidó subir la entrevista.

Pinchad aquí para verla entera: http://vadeteylibros.blogspot.com.es/2017/12/hoy-viene-tomar-el-te-marta-navarro.html

1.- ¿Por qué te gusta leer?

Creo que con el tiempo ha dejado de gustarme para pasar a ser una necesidad. Me ocurre lo mismo con la música, también la necesito. Por muy duro que haya sido el día, siempre hay un espacio para sumergirme en un libro.

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?

Sí lo recuerdo y creo que no me sentó bien. Fue un libro de cuentos de Oscar Wilde. Aún recuerdo lo que me provocó leer El gigante egoísta.  Tal vez era demasiado joven para esa lectura, creo que aún arrastro la tristeza de ese gigante.

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?

Soy desleal con los libros preferidos, voy cambiando según voy cambiando yo, pero sigo fiel a Anton Chéjov.  Cada vez que leo sus cuentos, siento que pierdo el tiempo cuando escribo y lo gano cuando leo.  Tío Vania me deslumbra. En poesía soy adicta a Mary Oliver y a Chantal Maillard, cada libro nuevo de estas autoras es mejor que el anterior.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?

No tengo un momento preferido para leer, cualquier momento me parece un regalo, pero la noche es el momento idóneo donde puedo concentrarme más, quizá porque he dejado las prisas y las obligaciones atrás.

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.

Mi rincón preferido es un sofá que está debajo de una ventana que da a un pequeño parque. Hay mucha luz y tranquilidad, no se ven casas, el horizonte son los árboles y el cielo zaragozano, pero para ser sincera también es el lugar preferido de los gatos y perros de casa. Así que tengo una dura competencia…

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?

Recomendaría muchos libros infantiles, soy una adicta a ellos. Pero voy a sugerir dos libros. Sin palabras, del ilustrador Roger Olmos, una obra de arte, ideal para los amigos de los animales, sin edad. Es un libro para que lean los padres y madres con sus hijos. Por cierto, incluye un prólogo del Premio Nobel J. M. Coetzee  y de la primatóloga Jane Goodall. Y mi segunda sugerencia sería Animalicias, de la poeta Katy Parra, un acercamiento de la poesía a los niños y niñas, una auténtica maravilla. 

Resumen de los premios Ciudad de Tudela

Ha sido emocionante recibir el Premio Ciudad de Tudela de Poesía 2018.  En el 2015 obtuve el premio de cuentos, así que me siento muy agradecida a los diferentes jurados por haber elegido mis textos como merecedores de los premios.

Lo más hermoso ha sido ver el cine Moncayo lleno de gente joven. Quedó evidente en la categoría infantil y juvenil la gran mayoría de chicas que han participado. El futuro de la literatura y el futuro de las mujeres va unido. Y eso es maravilloso.

La semana cultural ha incluido interesantes conferencias a cargo de Luis Goytisolo, Marcos Chicot  y Manuel Vilas, la proyección de la película  “Clara Campoamor, la mujer olvidada”, una representación de teatro del Siglo de Oro con la compañía Teatro del Duende que interpretó “Don Dinero”, una mezcla de textos de Cervantes, Quevedo, El Arcipreste de Hita y Góngora, la presentación de la revista Traslapuente, y una lectura  de versos de Sor Juana Inés de la Cruz.

Muchas gracias, es para mí un honor. ¡Viva la poesía! ¡Viva la literatura!

Aquí, un trocito de mi lectura.

 

No tiene nombre

Procedencia del texto: La canción de Manuel 

Tomado del siempre recomendable blog Voces del Extremo, pinchad aquí para poder disfrutar un rato de poesía. http://vocesdelextremopoesia.blogspot.com.es/2017/12/no-tiene-nombre.html

NO TIENE NOMBRE

  nutrias y zorros y visones
Masacrados y despellejados
  vacas
Y una en camino
  perros
Rabiando por ser comidos calientes
  pollos fritos o asados o en pepitoria o churrasco
Con un limón o naranja o menestra dentro o fuera
   pavos reales
Bajo una nube de tenedores y cuchillos
   codornices patos y faisanes
Durmiendo calentitos en sus bandejas
   marranos y cochinillos bien aseados
Despidiéndose de sus huesos
Entre las babas del depredador
   chotos y corderos
Abiertos en canal
Y frita su sangre con un picadillo de ajos y finas yerbas
  crías de pez mal llamado chanquete
  almejas mejillones y ostras De mar y de río y de estanque y de criadero
  atunes salmones pulpos y calamares y sepias emperadores pescadillas truchas boquerones bacalaos besugos bonitos melvas camarones angulas y tiburones
Ahogados de tanto aire
  quisquillas berberechos gambas langostas y langostinos centollos cangrejos de agua dulce y salada nécoras y percebes
Mudos
1357530 y un caracol con un pie en la tumba
Les desean
Felices Fiestas

El poema “Regreso a Wicklow” se va de viaje a York.

Tres poemas serán leídos en el festival poético de York y de Santa Mónica.
Ya he elegido uno de ellos, los otros dos todavía ando con dudas.
En esta ocasión la traducción la ha realizado la maravillosa Mairéad Hache.
Regreso a Wicklow una vez más.

 

Regreso a Wicklow
 

Hoy la vida se retrasa.

El viento de Wicklow, que lo sabe,

finge una visita rutinaria

y me da la mano,

confirmando todas las sospechas.

La luz del bosque,

tímida pero firme,

se acomoda en la habitación.

Hay un dolor de hierba y agua turbia

golpeando las horas.

Los recuerdos se trenzan

entre bloques de turba y oscuras jarras

de cerveza en el viejo Baltinglass.

La infancia cruza apresurada el río Liffey,

quiere llegar a tiempo para ocupar

un palco en mi memoria.

Todos acuden a la batalla.

Hoy más que nunca están a mi lado.

Al atardecer,

el frío aliento de los cirujanos

afila sus cuchillos sobre las sábanas

y mi voz,

cada vez más pequeña,

desaparece…

Sólo queda el murmullo de Glendalough

acariciando el silencio.

 

Marta Navarro García