‘Hijas de la tormenta’, recomendado en Navarra TV

«Hijas de la Tormenta» salió a la luz poco antes de la pandemia. Su vida ha sido zigzageante y complicada. Es un libro importante para mí porque en él aposté por reivindicar la alegría y darle una patada a la tristeza, poéticamente hablando. Lo colectivo, por muy individualista que yo sea, es protagonista también del libro. Me alegra mucho que después de un tiempo la poeta Arantxa Murugarren recomiende el libro en Navarra TV, y además en tan maravillosa compañía.

Pulsad en la imagen y veréis el programa de Navarra TV. ¡Vivan los libros!

 

Hasta siempre, querida Erin

Hasta siempre, querida Erin.

No he llegado a tiempo para despedirme de ti. Te encontramos con apenas unas semanas en un cubo de basura con la cabeza rota y cubierta de sangre. No sobrevivirá a esta noche, dijo la veterinaria. Se equivocó. Han sido diecisiete años compartiendo belleza y fuerza felina. Gracias a mi vecina por cuidar de mis peludos cuando yo no estoy, por estar al tanto de todo, por darse cuenta de que algo iba mal. Por darle cariño a Erin mientras yo buscaba en un mar de lágrimas un autobús de regreso a casa.

Hasta siempre, Erin. Te quiero.

La primera semana a salvo
Durmiendo
Organizando las tareas, la jefaza
Observando el mundo
Soñando

Te quiero, querida Erin.

¡Vuela alto!

«Esa belleza», de John Berger

«El deseo sexual, si es recíproco, origina un complot de dos personas que hace frente al resto de los complots que hay en el mundo. Es una conspiración de dos. El plan es ofrecer al otro un respiro ante el dolor del mundo. No la felicidad sino un descanso físico ante la enorme responsabilidad de los cuerpos hacia el dolor.

En todo deseo hay tanta compasión como apetito. Sea cual sea la proporción, las dos cosas se ensartan juntas. El deseo es inconcebible sin una herida. Si hubiera alguien sin heridas en este mundo, viviría sin deseo.

El deseo anhela proteger al cuerpo deseado de la tragedia que encarna y, lo que es más, se cree capaz. La conspiración consiste en crear juntos un espacio, un lugar, necesariamente temporal, para eximirse de la herida incurable de la carne. Ese lugar es el interior del otro cuerpo. La conspiración consiste en deslizarse al interior del otro, allí donde no se les pueda encontrar. El deseo es un intercambio de escondites”».

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John Berger.

Ensayo «ESA BELLEZA», 2005

PALABRAS MIGRANTES

En un hoyo en la tierra
enterré todos los acentos
de mi lengua natal
ahí yacen
como agujas de pino
que juntaron las hormigas
puede que un día 
el llanto vacilante
de otro viajero 
los encienda
y así, con su abrigo y consuelo
oiga toda la noche la verdad 
como una canción de cuna.

Jhon Berger

De Marta Peirano.

«John Berger era un sabio, no un intelectual. Su temprana columna sobre arte para el New Statesman generó encendidas cartas de la crítica, comisarios e instituciones y una devoción eterna entre el resto de la población civil, que después aprendería a amar el arte gracias a sus Maneras de ver, la colección de ensayos que se convirtió en la serie televisiva de 1972. Su visión era humanista, callejera y política, inspirada por Walter Benjamin y por Marx. Y Maneras de ver era su contraprogramación al académico elitista Kenneth Clark, cuyo ensayo Civilización se había convertido también en una popular serie televisiva.

Para Berger, el arte era la llave de la iluminación, pero también del consuelo. Lo salvó de la desesperación en un internado brutal al que le mandaron de niño durante la guerra y, desde entonces, su misión fue compartir la gracia con los que la necesitaban más. Además de un visionario, Berger era y siempre fue marxista pero sin partido, dedicado a la causa con el fervor de un monje que no necesita iglesia ni congregación, solo la fuerza de una profunda fe interna. Pintor de vocación y de formación, en mitad de los años 50 cambió el pincel por la pluma porque “había demasiadas urgencias políticas para pasarme la vida pintando”. Tenía 30 años.

Leer entero aquí. https://www.eldiario.es/cultura/libros/cosas-puedes-john-berger-ahora_1_3655439.html