Dom Pedro Casaldáliga, gracias por tanto

Descalzo sobre la tierra roja, Dom Pedro Casaldáliga tejió una comunidad de menta y justicia. Doy gracias por haber disfrutado de sus palabras, de sus consejos, de su mística rebeldía, de su inteligencia, de su bondad sin remilgos. Aunque dicen que te has ido, yo sé que seguirás en cada brizna de esperanza, en la selva, en São Felix do Araguaia, en los libros, en las comunidades, en el pan nuestro de cada día. Gracias por tanto.

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«Leer las aguas» será siempre un sueño
mayor que mis estudios. No consigo
leerme por debajo, serme dueño,
tenerlas todas, a la vez, conmigo.

*
“Al final del camino me dirán:
—¿Has vivido? ¿Has amado?
Y yo, sin decir nada,
abriré el corazón lleno de nombres.”

*
NUESTRA HORA

Es tarde
pero es nuestra hora.

Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro.

Es tarde
pero somos nosotros
esta hora tardía.

Es tarde
pero es madrugada
si insistimos un poco.

*

No voy,
va mi palabra.
¿Qué más queréis?
Os doy
todo lo que yo creo,
que es más que lo que soy.

*

Poemas de Pedro Casaldáliga

«Reseña de «Historias de tres mujeres con sombrero rojo», en Arainfo

‘Historias de tres mujeres con sombrero rojo’, un libro de relatos que refleja las duras vicisitudes de la existencia

Reseña del escritor Carlos Manzano

Publicado en Arainfo, pinchad aquí para leerlo entero.

Publicado por Huerga & Fierro y firmado por Pilar Aguarón Ezpeleta, Marta Navarro Garcí­a y Ana Rioja Jiménez, este libro está dividido en tres partes, ‘El almacén de las vidas robadas’, ‘Al otro lado de la frontera’ y ‘Retazos de literatura y vida’, cada una a cargo de una autora

sombrero

No es habitual que un libro escrito por tres autores o autoras diferentes presente una unidad conceptual y estilística tan acusada como sucede con ‘Historias de tres mujeres con sombrero rojo’, publicado por Huerga & Fierro y firmado por Pilar Aguarón Ezpeleta, Marta Navarro Garcí­a y Ana Rioja Jiménez. Y sin embargo esta obra ofrece una coherencia en sus contenidos y una afinidad formal incuestionables.

El libro está dividido en tres partes, ‘El almacén de las vidas robadas’, ‘Al otro lado de la frontera’ y ‘Retazos de literatura y vida’, cada una a cargo de una autora, pero aun así­ todas las historias parecen atravesadas por un mismo aroma que les confiere cierto denominador común: el tiempo, lo que fuimos y lo que somos, lo que hubo y lo que soñamos que habría, la vida, el silencio, los recuerdos.

Aunque todos los relatos se mueven a un excelente nivel literario, me gustaría, por razones de espacio sobre todo, destacar uno de cada autora.

De Pilar Aguarón me ha parecido especialmente sobresaliente el que lleva por tí­tulo ‘Mi hermana Inés’, el cual además encabeza el libro, una historia que pone de manifiesto que en ocasiones el lugar común, o eso que a veces se llama «sabiduría popular», no es más que una excusa para evitar entrar a fondo en las complejidades de lo real, para no ver que todo tiene un envés y que a menudo el mayor error que podemos cometer es aceptar las formas convencionales de entender la vida.

Marta Navarro construye en su relato ‘Frontera’ un magní­fico ejemplo de cómo a menudo las injusticias más flagrantes tienen lugar porque aquellos que deben desempeñar un papel, y por cuyo cometido son debidamente remunerados, no dudan en cumplir escrupulosamente con su labor.

Y de Ana Rioja me atreverí­a a destacar el texto titulado ‘Las lágrimas con sabor a anchoa de Beatriz’, una excelente muestra de hasta qué punto la ignorancia, aunque estemos movidos por la buena voluntad, se convierte a menudo en un terrible generador de desgracias y puede llegar a provocar un daño terrible.

En resumen, un excelente libro de relatos de tres magníficas escritoras que juegan a la perfección con el pasado, con el tiempo y con las duras vicisitudes de la existencia. Altamente recomendable.

 

‘Historias de tres mujeres con sombrero rojo’, un libro de relatos que refleja las duras vicisitudes de la existencia