Habemus libro: Hijas de la Tormenta

Habemus libro. Y en mitad de tanto ruido, con el otoño subiendo las escaleras, comparto que en breve publico un nuevo libro de poemas. Textos que llevan lloviendo un tiempo, que se han adentrado en bosques y desiertos, en hospitales, en círculos de palabras punzantes, pero también cálidas. Un libro con sello aragonés, ahí está Marina Heredia Ríos organizando este telar de palabras que irá pronto a la imprenta, con Los libros del Gato Negro como GPS.
En breve os comento más cosas, incluso os voy a pedir que juguéis conmigo en las próximas semanas a algún que otro acertijo poético, pero eso ya para más adelante. Por ahora voy dejando por aquí algunas cosas. La invitación a la presentación, por ejemplo.

 

 

 

 

El desahucio de los Masáis en Kenia

Masáis en Kenia: desahuciados por la crisis climática y las renovables

Una de las mayores comunidad pastoralistas de África oriental se ve forzada a migrar y adaptarse a los factores meteorológicos y políticos que dinamitan su estilo de vida tradicional

Artículo deTxell Escolà . El País

Noolaisanka Leposo conversa con su vecina Mairetwai Svuji en Oleleshwa, en el condado de Narok, al sur de Kenia.

Hace unos 40 años que el clima empezó a cambiar”, dice Noolaisanka Leposo mientras ahuyenta las numerosas moscas que descansan en su cabeza rapada. Sentada en su pequeña casa de barro en el pueblo de Oleleshwa, en el condado de Narok (sur de Kenia), a Leposo le cuesta calcular los años porque se guía por los episodios de El Niño, un ciclo climatológico en el océano Pacífico que tiene un impacto global y que ocurre en períodos de tres a siete años.

El cambio, dice, ha estado marcado por una reducción progresiva de las lluvias que ha ido degradando la tierra y ha llevado a los pastores a una situación crítica. El ganado muere de sed y de hambre, las migraciones son cada vez más largas y la deforestación, más severa. El cultivo se ha vuelto, en algunas épocas, misión imposible. El acceso al agua es un auténtico desafío para muchos masái, que están enfermando por beber de “estanques muy sucios en pequeñas presas donde el agua se mezcla con la orina de animales salvajes y vacas”, apunta Leposo.

A esta contienda se le suma el desahucio de miles de pastores de esta etnia para la instalación de plantas de energía geotérmica en el valle del Rift. Kenia lidera la producción de energía renovable en el continente y tiene previsto que se convierta en la única fuente de electricidad en los próximos tres años (actualmente cubre el 70%).

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