Vera y Victoria, una historia de amor

Hace tiempo que no veía nada tan bello y exquisito. Para disfrutar del orginal pinchad aquí: El asombrario, donde lo han publicado. Maravillosas fotos de Mar Sáez  y texto del periodista Rafa Ruiz

Vera y Victoria from Mar Sáez Martínez on Vimeo.

Así presenta el trabajo Mar en su web: “Comparten un proyecto de vida común e ignoran los prejuicios de otras personas. Sencillamente son dos mujeres que se aman. Se complementan, se atraen y se comprenden. Caminan juntas en la misma dirección y, paralelamente, conservan su propio espacio. Vera es vegetariana, está terminando Filología Clásica y le fascinan los animales. Se siente mujer desde la infancia, pero hasta los 18 años no se lo confesó a su familia. Desde entonces, dejó de llamarse Bernardo y ese niño desapareció de su vida. Es activista y se siente orgullosa de su cuerpo. No tiene intención de someterse a ninguna cirugía. Defiende que la identidad sexual está en la cabeza de cada persona y que la reasignación genital es una decisión personal e individual. Victoria alterna trabajos temporales como camarera. Es un torrente de vitalidad y adora que su pareja le sorprenda y le robe besos cuando menos lo espera. Vera y Victoria son dos jóvenes de 26 y 22 años que tienen sueños, anhelos, miedos e ilusiones”.

Y ambos proyectos, el de Vera-Victoria y el de Gabriel, han obtenido el reconocimiento de los premios Lux (premios de Fotografía Profesional) en los años 2014 y 2015. Y han iniciado una bonita trayectoria de exposiciones. La historia de Victoria y Vera se presentó en la primavera de 2015 en la galería madrileña Mad is Mad, con comisariado de Roberto Villalón, y ahora puede visitarse en la galería Kursala, en Cádiz, hasta el 20 de diciembre.

Gabriel Celaya, por Martín López-Vega

Entre nómadas

Os recomiendo este excelente artículo.

Rima interna por Martín López-Vega

Gabriel Celaya: Nada es el mar sin hombre que lo nade

El año pasado se cumplieron veinte años de la muerte de Gabriel Celaya (1911-2001) y cien de su nacimiento. El centenario, y es raro en estos tiempos tan dados a la efeméride, pasó con más pena que gloria, y San Gabriel Celaya (así le llamaba en un poema el poeta Victoriano Crémer) sigue en el limbo de los poetas poco o nada leídos (aunque no mal editados: ahí están los tres tomos de su poesía completa en Visor). He aquí un poema de Celaya, bien conocido, titulado “Biografía” y que uno no entenderá que no consiga que todo aquel que no haya leído a Celaya se lance a las librerías y bibliotecas en busca de sus libros:

No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos…

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