Gabi, la niña que recibía regalos de los cuervos.

Gabi, una niña de 8 años, da de comer a los cuervos en su jardín. Ellos, agradecidos, le traen regalos a cambio. Esta es una de las historias más bellas que he leído en mucho tiempo. Niñas que aman la naturaleza, que se comunican con los animales, lejos de los miserables tauricidas y sus escuelas de la muerte. Mirad los regalos, mirad la historia, mirad cómo es la infancia antes de que la troceemos en especies y productos de consumo. I love Gabi!

Gabi
Gabi
Gifts de Gabi
Los regalos que recibia Gavi de los cuervos

 

Aquí el artículo y el vídeo. No dejéis de verlo: http://www.bbc.com/news/magazine-31604026

 

Gabi Mann tiene ocho añosy vive en Seattle. A Gabi le encanta observar aves, por eso se acercó tanto a ellas,  para ganarse su amista les ofreció comida, el mayor tesoro para un ave.

Desde sobras de la comida de su casa hasta cacahuetes o alimento para perros. Gabi se preocupó de buscar todo tipo de manjares para los cuervos que solían merodear por las proximidades del lugar donde vive con sus padres. Poco a poco, los oscuros reyes del aire, a quienes muchos ven como símbolo de los peores presagios, comenzaron a mirar a la simpática niña con otros ojos. Tanto que por lo visto hasta empezaron a sentirse en deuda con ella, que tan generosamente estaba proporcionándoles un delicioso sustento.

Y es aquí donde ocurre lo inesperado: los cuervos decidieron corresponder a Gabi con los regalos más variopintos. Pendientes, tornillos, tuercas, clips, bombillas de pequeño tamaño… casi cualquier cosa que puedan transportar por sí mismos. Nada podía haber hecho más feliz a la pequeña, que guarda y clasifica cada uno de sus presentes en una cajita. «Con estos detalles me están demostrando cuánto me quieren», comenta, orgullosa y sonriente.

Lo más divertido es que el inicio de esta extraña pero hermosa amistad fue accidental. Sucedió en 2011, cuando ella tenía tan sólo cuatro años. Al llegar a casa y bajar del coche dejó caer un pedacito de pollo y observó cómo un cuervo se acercaba rápidamente a recogerlo. Pronto, muchos más se unieron al observar que se repartía comida. En ese momento, Gabi se dio cuenta de cuánto le gustaban aquellos animales y se propuso acercarse a ellos. En la actualidad, su madre ya sabe que tiene que poner un extra en su merienda del colegio… porque antes de que ponga un pie en la calle, los amigos alados de Gabi esperan con paciencia, con nuevos regalos y mucha hambre.

Lo podéis leer también aquí.

Calcio, neuronas, empatía: una entrevista a Rodolfo Llinás

Muy interesante esta entrevita de Pablo Correa – pcorrea@elespectador.com

http://nota.elespectador.com/nodes/articulo/2013/09/n-446377.html

La ciencia de las emociones

El dolor ajeno, según Llinás

¿Qué tienen en común las explosiones de estrellas que ocurrieron hace millones de años y nuestra capacidad de entender a los demás? El neurocientífico colombiano tiene una respuesta.

Desde hace 50 años Rodolfo Llinás se escapa de Nueva York en verano para investigar en un laboratorio que alquila cerca de Boston. / Pablo Correa

Esta se supone que iba a ser una entrevista con Rodolfo Llinás para hablar sobre el cerebro y la violencia. Hace tres meses visité Woods Hole, un pequeño pueblo en la costa este de Estados Unidos en el que funciona desde hace 125 años el Marine Biological Laboratory. Cada verano, desde hace 50 años, Llinás se refugia allí para investigar y compartir ideas con decenas de científicos de Norteamérica.

Steven Pinker, la nueva vedette de la psicología americana, había publicado meses atrás un libro titulado Los mejores ángeles de nuestra naturaleza, en el que defiende la hipótesis de que la violencia humana ha venido declinando con los siglos. Quería hablar sobre el mismo tema con Llinás. Preguntarle de qué manera su trabajo como neurocientífico arroja luces sobre un fenómeno que siempre nos cuesta trabajo entender: la fuente de la violencia y la otra cara de la moneda, la empatía.

Ese sábado a las 10 de la mañana me senté a esperar en una banca frente al Instituto. Pocos minutos después apareció Llinás conduciendo un volkswagen Beatle. Me invitó a tomar un café y luego caminamos hacia el laboratorio donde descubrió un pequeño secreto de la naturaleza que lo hizo famoso: los canales de calcio que utilizan las neuronas para provocar la transmisión de mensajes entre unas y otras.

Fue entonces cuando comenzó la que, apuesto, ha sido la peor entrevista que le han hecho. Por alguna razón las preguntas que le hacía eran erráticas y enredadas. Por fortuna, ese día Llinás estaba de buen humor y supo encontrar la manera de esquivarlas y llevar la entrevista por un mejor camino.

El calcio, me explicó, el mismo elemento que usan las neuronas para comunicarse, el mismo que forma nuestros huesos y los huesos de los 220.000 muertos que ha dejado la violencia de los últimos 55 años en Colombia, se formó hace millones y millones de años por la explosión de estrellas en el universo. “El calcio es un elemento muy especial”, dijo Llinás, “las células le tienen pavor al calcio porque si se une con el fósforo entonces se forman sales, piedras”. Pero a lo largo de la evolución las células aprendieron a jugar con ese peligro. Aprendieron a usarlo para comunicarse. Eso fue lo que descubrió Llinás estudiando el sistema nervioso de un tipo de calamar que cada verano llega a regocijarse en las aguas de la costa este de Estados Unidos.

“En la vida ocurre lo posible —dice Llinás—. Desde el punto de vista de la evolución, que es precioso, surgen todo tipo de cosas y, más que todo, ocurren errores. El número de cosas que no sobrevivieron es más grande. Entonces estamos viendo la historia de las cosas que funcionaron”.

Da este rodeo para explicar que las células aprendieron a asociarse, a comunicarse, y surgieron seres multicelulares: nosotros y todo lo demás que tenga dos patas, cuatro patas y hasta hojas. Fue un experimento exitoso de la naturaleza. Y más adelante en la evolución surgió otro experimento exitoso: los sistemas emocionales. “Se crea un sistema de valor con respecto a la posibilidad de seguir viviendo lo que llamamos emociones —dice Llinás—. El sistema emocional es un sistema de afirmación de la vida”.

Mis malas preguntas continúan, pero él sabe bien que el objetivo de la entrevista es entender la conexión entre las explosiones de estrellas hace millones de años, los átomos de calcio, la aparición de los sistemas inteligentes y, si se puede, la violencia que nos persigue.

“Los sistemas emocionales son básicos para decidir qué hacer —continua Llinás—. Si un tigre tiene hambre es peligroso porque tiene que buscar comida. Esos estados emocionales son el centro de la activación del sistema nervioso”.

Pero ocurrió otro experimento exitoso en la evolución: el sistema nervioso en algunos organismos, entre ellos nosotros, adquirió una propiedad casi mágica: sentir el dolor ajeno. Ahora por fin siento que nos acercamos al tema que motivó la entrevista. “Tenemos la capacidad de entender nuestro dolor y el dolor ajeno. Algo muy importante, porque es la base de la sociedad. Nos queremos o no dependiendo de imaginarnos el dolor y el placer ajeno”.

Los neurocientíficos les han puesto un nombre a las neuronas que permiten que esto suceda: células en espejo. Esta capacidad de tener empatía “es la base de la política, de la economía, de la estructura social”, dice.

La entrevista ha sido larga y llena de extravíos. Llinás ha sido paciente y sabe que quiero unas palabras sobre la violencia. “La violencia humana siempre ha sido un sistema de defensa-ataque de un grupo contra otro. Ocurre cuando hay discrepancia entre esos grupos sociales”. Termina su explicación y se autopregunta: “¿Que cómo se cura? En el caso humano es fácil de corregir, se corrige con una cosa que se llama educación”, dice tajante y se acaba por fin la peor entrevista a Llinás.

¿Qué son las neuronas espejo?

Las neuronas espejo poseen una función especializada que, para muchos neurocientíficos, explica la sociedad y la cultura humana, que no habrían sido posibles sin ellas.

Vilayanur Ramachandran, uno de los pioneros de la neurociencia, explicaba al periódico El País de España que estas neuronas “conformaron la civilización”.

Una neurona espejo se dispara, se activa, cuando un animal actúa o cuando observa que otro animal lleva a cabo la misma acción. Como lo señaló el experto, la neurona reproduce el comportamiento del otro como si el propio observador estuviera actuando.

“La cultura”, señalaba Ramachandran, “consiste en enormes colecciones de capacidades y en conocimientos complejos que se transmiten de persona a persona a través de dos medios centrales: el lenguaje y la imitación”. La capacidad de imitar permite aprender a una escala primero individual y posteriormente colectiva.

 

IMAGINAR SIEMPRE UN EDÉN, un poema de Antonio Orihuela

En mi opinión, este es uno de los mejores poemas del escritor Antonio Orihuela. Es un poema, pero también es un relato y un ensayo. Cuando un poema puede vestirse de muchos géneros literarios es que es una joya, es que es Imaginar siempre un edén.
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Podéis leer el poema en el blog de Voces del Extremo pinchando en el enlace.
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 Copyright © 2015 Ida Wyman. All rights reserved. Dmitry Polgar
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IMAGINAR SIEMPRE UN EDÉN

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Quien abomine de la injusticia,
quien no asuma la decepción,
hablará a su soledad en el Estanque Redondo
y sabrá entonces que no hay
ninguna casa a la que regresar
 .
solo vagar sin fin
 .
buscando tesoros, bajeles piratas,
compañeros que yo conocí por los senderos infinitos
de los jardines de Kensington,
 .
donde cada uno hace el suyo
mientras caminas entre The Flower Walk y Dial,
por Bayswater Road,
o vas volando desde allí
hasta la catedral de San Pablo
y vuelves por Regent’s Park
.
a los jardines de Kensington,
 .
porque solo la voz que pronuncie tu nombre
podrá sacarte de allí para volver
 .
a la escuela, a los padres, a los verbos en dativo,
al mar, a los pasteles de chocolate, a los tirantes,
a las sandías, a los domingos,
a los dientes de leche, a los amigos,
a las vacaciones, al fuego
y a la lámpara de tu mesita de noche,
 .
porque todo esto forma parte de una ilusión
desgajada de la ilusión total en constante movimiento,
una ilusión que termina teniendo un sabor antiguo y familiar,
aunque seamos conscientes de que nunca volvemos
a desembarcar del todo en ella,
a vivirla de la misma forma cada vez,
 .
porque el velo de la ilusión
nunca puede ser rasgado
dos veces por el mismo sitio,
 .
y la ilusión a la que despiertas
bien puede ser la primera a la derecha
o la del segundo mar y la tercera noche,
y una puede ser oscura y fría,
y en la otra tal vez haya demasiada luz
y esté llena de flechas de oro,
 .
tal vez la ilusión a la que despiertes
sea la de después de varias lunas,
la que termina en una isla encantada
donde todos son hermanos,
se embadurnan el cuerpo con pinturas y aceites
y siempre están de vacaciones,
 .
tal vez continúes hasta desembocar en el río misterioso
o recales en mitad de una guerra
o en un paisaje de sombras amenazadoras
y rugidos de animales que llevan la lengua fuera,
tienen hambre y devoran hombres
arrancándoles la cabeza,
 .
tal vez flotes sobre un aire espeso
por el que avances lenta y penosamente
entre fuerzas invisibles y hostiles
sin encontrarte nunca con nadie
 .
o te internes en un océano de sangre
al que no dejan de arrojar cuerpos desgarrados.
 .
Poco importa, a pesar de los peligros
 .
quién podría permanecer en los jardines de Kensington
un sábado por la noche,
cuando todos los días son sábados por la noche.
 .
Todos hemos estado aquí antes,
te digo en la boca del metro de King’s Arms Gate.
 .
¿Verdad que no te olvidarás de mí
 cuando llegue la primavera
a la copa del ciclamor?
.
 .
Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargord, 2014
Fotografía de Juan Sánchez Amorós

Delfines maltratados

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Si te gustan los delfines, no acudas nunca a un espectáculo. No sólo serás cómplice de su cautiverio, también de su maltrato. En el vídeo se puede ver los golpes a los que son sometidos por el entrenador.  Por favor, no lleves a tus hijos e hijas.

Para ver el vídeo pinchad aquí.

“Vaga, que eres una vaga” “Toca la puta pelota” “Te voy a dar un cubazo en la cabeza” “¿Eres tonta o te lo haces?”. Éstas y otras lindezas parecidas son las que adiestradores de Marineland Mallorca gritan a los delfines a los que están entrenando. Agresiones verbales, pero también físicas como puñetazos o patadas. Esto es lo que se puede apreciar en las imágenes  a las que la Coalición SOSdelfines ha tenido acceso.

Las imágenes contrastan con las palabras con las que el centro define sus métodos de entrenamiento tanto en su web como en sus redes sociales. “Aquí, los entrenamientos se hacen con refuerzos positivos y mucho cariño y amor.”, afirman. El centro se publicita como “uno de los primeros zoos marinos europeos y que cuenta con el delfinario más galardonado de España”.

http://sosdelfines.org/noticia-65

Entrega de los Premios Literarios Ciudad de Tudela

El año 2014 ha decidido venir un rato y darme una alegría. Llamada de teléfono: ¿Hola, puedo hablar con Marta Navarro? Sí, soy yo. Enhorabuena, Marta, ha ganado usted el premio de cuentos “Ciudad de Tudela”.  Qué gusto empezar así el año. Acabo de volver de Tudela, os cuento aquí cómo ha ido. Podéis leer la noticia en EL diario de Navarra

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Ver tanta gente joven en los Premios Ciudad de Tudela es una gozada. Se nota que en estos años han hecho cantera de poetas y narradores, gracias a los premios infantiles y juveniles que han conseguido involucrar a colegios e institutos de toda España y más allá. El acto de entrega de los galardones se celebró en el centro cultural Castel Ruiz, un espacio emblemático que ha permitido recuperar un convento jesuita del siglo XVII de gran belleza. Precioso el salón de actos lleno de gente, no cabía un alfiler, con el escenario decorado con terciopelo granate de lo más teatral, luces cálidas, micrófono cómplice y silencio, ese silencio necesario para explicar cómo surgió “Una taza de té para Tía Bridget”, el cuento que envié y que ha resultado premiado, una versión oscura de la historia de Hansel y Gretel que me perseguía hace tiempo. Desde que una tarde, viajando por Holanda, un autobús me dejó frente a una casa extraña. Retrato (1)Una casa y unos seres tan enigmáticos que no pude quitármelos de la cabeza, hasta que decidí sacar los demonios y alguna dosis de venganza y volcarlos en este relato. Ahora ya no me agobian, se han ido los fantasmas. Para eso está la literatura.  También pude conocer al poeta Julio Béjar, ganador del Premio con un poema impresionante, de esos que te enganchan y que te hacen aplaudir con ganas. Lo subiré enseguida. Vivan los cuentos y viva esa gente tan joven que ama escribir, auténtica cantera de lectores y ojalá también de escritores. https://entrenomadas.files.wordpress.com/2015/02/tudela_pp.jpg