Wicklow en la piel, un poema irlandés

Javier Checa

                                                                                                                  Para Mariado Hache

Wicklow en la piel

Hoy la vida se retrasa.
El viento de Wicklow, que lo sabe,
finge una visita rutinaria
y me da la mano,
confirmando todas mis sospechas.

La luz del bosque, tímida pero firme,
se acomoda en la habitación.
Hay un dolor de hierba y agua turbia
golpeando las horas.
Los recuerdos se trenzan
entre bloques de turba y oscuras jarras
de cerveza en el viejo Baltinglass.

La infancia cruza apresurada el río Liffey,
quiere llegar a tiempo para ocupar
un palco en mi memoria.
El tiempo dibuja círculos
de nieve y fuego. La isla sonríe.
Todos acuden al lugar de la batalla.
Hoy más que nunca están a mi lado.

Al atardecer,
el frío aliento de los cirujanos
afila sus cuchillos sobre las sábanas
y mi voz,
cada vez más pequeña,
desaparece…
Sólo queda el murmullo de Glendalough
acariciando el silencio.

La isla sonríe.

 

Para escuchar el audio de la maravillosa voz de Pogue Mahone, pinchad aquí.  http://poguemahonex.wordpress.com/2012/01/31/wicklow-en-la-piel/

Marta Navarro

El medio ambiente está en tu plato, por Concha López

Cosas patéticas: ver a un ecologista comerse un bistec y reclamar al mismo tiempo soluciones al cambio climático. Cuando me dicen que no comer carne es una opción personal, yo siempre respondo que no es personal, es una opción política. Ningún ecologista debería confundir las cosas. Nadie que se preocupe por el medio ambiente puede obviar datos que demuestran que la ganadería industrial es el principal contribuyente al cambio climático del planeta. Más claro imposible. «El despiste» que tiene la gente de la supuesta izquierda en este asunto es absoluta. Por eso invito a leer este artículo de Concha López.

El caballo de Nietzche, eldiario.es

Ilustración de Roger Olmos incluida en el libro SINPALABRAS, publicado por Faada y Logos edizioni

 

Albert Einstein dijo que nada sería más beneficioso para la salud del hombre y para el planeta que una alimentación vegetariana. Eso fue en el siglo pasado. Décadas después tenemos evidencias científicas de que esa salud, la nuestra y la del mundo, se resiente peligrosamente, y los datos dan la razón a Einstein.

El movimiento ecologista crece en todo el mundo; el cambio climático se ha colado entre las principales preocupaciones de las instituciones de todo el planeta; el medio ambiente es un capítulo ineludible en los programas electorales de las fuerzas políticas. Se habla de ahorro y eficiencia energética, de reducción y gestión de residuos, de la protección de determinados espacios naturales… Nadie duda de que todo ello es imprescindible, y bienvenidas sean todas las medidas para avanzar en todos esos ámbitos.

Avanzamos hacia la idea de que cualquier actividad que dañe el medio ambiente debe ser controlada, limitada, o incluso erradicada. Sin embargo, la producción de animales para servir de comida a los humanos es una actividad protegida, subvencionada con fondos públicos como sector económico básico, y ello a pesar de que es la mayor contribuyente al cambio climático, al deterioro de la biodiversidad, y, aunque cueste creerlo, a las hambrunas de buena parte de la población humana.

Para seguir leyendo, pinchad aquí:

En legítima Defensa, Poetas en tiempos de crisis», por Kepa Arbizu

Me ha gustado esta reseña que ha escrito Kepa Arbizu. Me alegra participar de esta antología. Poetas en tiempo de crisis.

https://entrenomadas.files.wordpress.com/2014/03/bartleby.jpg

 

El arte debe tener al ser humano (sus problemáticas, sus alegrías, sus reflexiones) como eje central en su creación. En la actualidad es obvio que la situación social que vive buena parte de la población se ha convertido en un elemento clave a la hora de analizar a los individuos y su contexto. De esa necesidad de plantear, y criticar, dicho “momento histórico” surge esta antología poética, «En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis», construida por Bartleby Editores, tal y como explica a la perfección Antonio Gamoneda en el conciso y certero prólogo que abre el libro.

Son más de doscientos escritores con su lógica variedad en cuanto a carrera, procedencia, estilo e incluso pensamiento, los que se han reunido en este volumen que, eso sí, guarda un hilo común muy importante para agrupar a todos ellos, y que no es otro que la necesidad de poner su escritura al servicio de reflexionar, de manera incisiva principalmente, sobre la situación actual que nos toca vivir, o más bien padecer.

Esa variedad que lleva implícita este proyecto hace que sea difícil, por su esencia grupal y/o colectiva, destacar las individualidades, ya que el conjunto global tiene la forma de esas fotografías que de lejos parecen de un solo color o forma y de cerca descubrimos que está construida por infinidad de pequeños elementos diferentes. Eso hace también que sea complicado encontrar unas influencias artísticas comunes, lo que significa que podemos asistir con toda naturalidad tanto al homenaje que realiza Abel Santos en “Cuentas la suerte a pulso” a Dámaso Alonso y su poema “Insomnio”, como la referencia al grupo pop Costa Brava que se cuela en “Sobre un verso de la Costa Brava” (David Refoyo ), el collage con la obra de Gabriel Celaya realizado por Isabel Pérez Montalbán o la sobriedad “carveriana” que desprende Karmelo C. Iribarren.

En este conjunto tan heterogéneo hay formas, mayoritarias en cuanto a número, que destacarán por su preocupación lírica, a pesar de la imposibilidad de delimitarlas estilísticamente, y de alguna manera más centradas en lo simbólico como son, por ejemplo, la propuesta (auto)reflexiva de Alfonso Armada (“La noche que salva un río invisible”) o las diferentes fotografías del paisaje social que llevan a cabo Xelo Candel (“Madrugada sin palomas”), Marta Navarro y su «Nicotina en la voz» o el clasicismo por el que opta Ramón María Vadillo.

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Monarquías y naftalinas II

Leo que el Borbón  ha presidido la corrida de la beneficencia en Las Ventas. Y por un momento creo que todo es una metáfora. Que este país es el toro destripado en la arena que recibe la beneficencia de los caníbales bajo la mirada pantanosa de un impresentable con derecho a inviolabilidad.

Monarquías y naftalina

Monarquia

 

Cambio más histérico que histórico
Hay muchas formas de ser Antonio Tejero, la más famosa es la que le hizo protagonista aquel 23 de febrero de 1981 cuando empezó a disparar en el congreso, pero también hay otras formas «supuestamente democráticas» que disparan contra la democracia. Por ejemplo, silenciar y ningunear el rechazo de toda una generación que no ha votado una constitución, que no quiere heredar el pus que heredaron sus padres, que no quiere monarquías. La tejerización del gobierno y de su aliado, el psoe, es un hecho.

Reférendum