La cura, un poema

La cura

El viento del sur tosía minutos y esperanza
sobre oscuros hospitales de guerra.
Agradecidos por el gesto,
los enfermos del pabellón 36
recogíamos los poemas
que sobrevivieron a la emboscada.
Tú les hacías el boca a boca,
yo les ofrecía un empleo como cantantes
en el bar de una carretera invisible.
Juntos abríamos espacios infinitos.

.

“EL aullido de las cosas”, de Marta Navarro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s