Al que llega

Y en un rato empieza un  Nuevo Año. Majo, pórtate bien.  Deja la crisis para aquellos que la originaron y al resto déjanos vivir en paz.  Un año entre libros, ríos, mares,  amig@s, canciones, pensiones sin rastrojos, noticias sin guerras ni diplomacias de alquitrán, servicios sociales sin recortes y sin mentiras… Yo me quedo estos días anidando entre dos felicitaciones muy especiales: una de mi querido Pedro Casaldáliga, la otra del admirado Marcos Ana, ambos poetas, ambos muy queridos en este blog.

Nos vemos en unos días. Besos. Os deseo lo mejor.

Cosas de este año

Este año que se va ha sido agradable para mí en algunos aspectos, en otros no…

Para alguien que, como yo, no se preocupa demasiado en mover fichas, enviar manuscritos ni dar la vara al personal, resulta estupendo anidar en algunos proyectos interesantes, como la invitación a participar en el libro de Pablo GalloVoyeur”, o formar parte del libro “La mujer en la poesía Hispanomarroquí”, de la Fundación Dos Orillas, así  como  estar incluida en YIN Antología de poetas aragonesas, el encuentro de “Poesía mediterránea” en Milán” y finalmente  formar parte como colaboradora de la revista “PiKara”. Además de estar recibiendo continuamente visitas de la web de Información sobre Sicilia. Esto se lo debo al poema “Taormina”: colgaron el vídeo de la presentación y del poema y desde entonces, venga, duro y dale con la sensualidad del texto. Más que sensualidad, era exceso en vena de un excelente caldo del rey Baco sobre esencia de volcán en un mes de enero de mejor no acordarme que me sonrojo.
En resumen,  ha sido agradable. Ahora me queda terminar un texto largo y mestizo que aunque me está volviendo loca, creo que puede merecer la pena. Siempre y cuando no me importe en exceso la opinión de aquell@s que lo van a leer. Sólo así puedo escribir. Nunca de otra manera.
No, no es una ralladura todo esto. Es que esta mañana me han retado a escribir estas lineas.