Sabores

El rencor sabe a berenjenas podridas, la pasión a fresa con chocolate y jengibre, la alegría a zumo de granada con frambuesas escocesas, la amistad a pan de canela caliente, el miedo a hielo picado con cítricos insomnes, la satisfacción a menta fresca, la envidia a tofú revenido, el mal genio a vinagre helado, el cansancio a bocata de tres días …

¿A qué sabrá el 2011?

“El pianista”, un poema

Para Filippo Destreri, Gema Hernández y Nieves Duaso

EL PIANISTA

El tiempo escondido entre viejos calendarios
se viste de tormenta, de agua turbia,
de musgo enloquecido.

Con párpados obedientes
rastrea ansioso
el vuelo de una paloma
sospechosa de asesinato.

El tacto frío de la noche
ahoga la voluntad febril del heno.
Miedo contra vida. Vida entubada al tedio.

Pero el hombre con ojos de partitura
tiene la voluntad intacta
y una imaginación sin límite.

Por favor, en caso de naufragio,

salven primero al pianista.