Babas, caviar, veneno y Zapatero

Desanimada tras escuchar las medidas de Zapatero, salgo de casa con la intención de ladrar junto a mi perra en un parque cercano. ¿Ladrar o escribir?, preferí ladrar. Deberíais agradecérmelo. Tenía en la cabeza una canción de Johnny Cash. Me sentía como un suflé de emociones, un revuelto de ira y de rabia, al comprobar cómo nos vuelven a toman el pelo económicamente hablando, emocionalmente hablando.
Después de ladrar un rato, me fui a comprar una crema. En realidad la crema la hago yo, buscaba los ingredientes: agua de hamamelis, rosa de mosqueta, aceite de Chiapas…  En la tienda me recomiendan una marca.  Les digo que no hace falta.  La dependienta insiste, decido dejarle hablar. “Esta es la mejor crema de baba de caracol del mercado”. Le interrumpo. No, gracias. No me interesa. Insiste, así que le cuento que el dichoso gel se consigue provocando en los caracoles un stress espantoso. Los dejan en una máquina a gran velocidad  y con mucho ruido. Ellos, que son tranquilos, se asustan y segregan baba más rápidamente como un acto de autodefensa. La baba del miedo, la llamo yo.
La dependienta decide venderme una crema con caviar. Yo, en lugar de callarme, le explico cómo extirpan las huevas de los esturiones, cómo les rajan y se las sacan a palas.  Déjelo, por favor, déjelo. No quiero esa crema. Al final, insiste en lo que, según ella, es lo último de lo último. Tiene un efecto milagro, dice, se trata de la… “La crema con veneno de serpiente”. Sí, lo que habéis leído.  No sé qué me pasó, pero me entraron ganas de llorar allí mismo. En otra ocasión me hubiera enojado, hubiera soltado un no sé qué,  pero el día estaba demasiado arrugado como para eso. Y pensé que el país y sus medias drásticas, su tijeretazo fulminante,  era un poco como las cremas que me estaban ofreciendo, una locura, un sinsentido. Una falta de conocimiento total. Un vivir deprisa sin preguntarnos. Un consentir una y otra vez que nos tomen el pelo. El efecto milagro, ponga veneno de serpiente en su piel y siga hacia delante.  Hoy el país me parece una baba de caviar con veneno de serpiente. Y duele, duele más que nunca.

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10 thoughts on “Babas, caviar, veneno y Zapatero

  1. yo también estoy enojada y con rabia dentro, Marta, porque seré uno de esos miles de españoles a los que nos quitarán una parte importante de nuestros ingresos y digo parte importante porque tú dirás si no:

    Soy Funcioanaria del Cuerpo General Administrativo de la Administraciones Públicas, actualmente trabajando en el Ministerio de Defensa.

    Este año he cumplido los 25 años en la Administración. Para llegar a lo que soy he aprobado un examen (entré en la Administración como Contratada Laboral en el Mº de Economía y Hacienda) y dos oposiciones: la de Auxiiliar Administrativa y la de Administrativa por Promoción Interna.

    El líquido a percibir en mi nómina del mes de Mayo es de 1.259,45 euros, de los cuales 152,42 euros corresponden al concepto de antigüedad.

    La mayoría de los funcionarios somos mil euristas y los recién entrados ni siquiera llegan a los mil euros.

    Sinceramente ¿Merecemos un recorte nosotros? Y hablo de la mayoría, de los de a pie, no de los grupos B ó A y los grandes cargos.

    Y con ésto no quiero quejarme porque claro está, siempre hay quien está peor. Me siento afortunada y orgullosa de ser funcionaria, me lo he currado duramente y a nadie le debo nada.

    Basta ya de que nos vilipendien porque las oposiciones están ahí abiertas para todo el mundo. No recuerdo ya las veces que me presenté a las oposiciones hasta que conseguí aprobarlas. Mi puesto es fijo pero creo que, honradadamente, merecido.

    Siento el rollo, Marta pero es que lo llevaba dentro.

    biquiños.

  2. Sí que duele este país Marta. Lo del veneno de serpiente ya lo había descubierto yo mientras paseaba en un día festivo por el centro comercial que me toca vigilar. Pensé que era horrendo. Es increíble lo que llegan a inventar. Lo que desconocía era cómo hacían lo de la baba de caracol pero me has dejado “a cuadros”. No si, desde luego, no podía ser nada bueno para los pobres moluscos. Con lo que me has dejado intrigado es con la canción de Johnny Cash. ¿Cuál era?.

  3. Aldabra, tienes razón, kilos de razón y de razones. Yo creo que hay que reaccionar a tiempo a todo y en esta crisis el gobierno ha mirado a otro lado durante dos años. Ahora empezar a recortar, a dar tijeretazos es deplorable.

    El impuesto de patrimonio sobre las grandes fortunas que Zapatero no aplica a los multimillonarios se acerca a 1.800.000 millones de euros. Y es sólo un ejemplo, hay más. La crisis para unos, para otros…

    Marcos, la canción es “Hurt”, y el vídeo lo subiré cuando el ordenador me deje. Es una pasada la versión.
    Lo del veneno, las babas y el caviar me deja siempre asqueada. Las medidas del gobierno también. Vamos….

    Kisses sin crisis,

    Marta

  4. Agh, esa canción la puse yo hace algún tiempo: el vídeo es brutal, bru-tal…
    Excelente metáfora la que has escogido para lo que es nuestro mundo estos días. Ya lo advirtió Unamuno cuando hablaba de caracoles humanos…
    Besos.

  5. ¡Hola Marta!
    Espero que anoche te tomases el Lambrusco a salud de las dos buenas noticias del fin-de, las 2 adopciones, porque las demás …, la verdad es que yo también he estado rabiosa, indignada y luego tristeza infinita, no se que hacemos, no se hacia donde vamos, y yo no tengo de que quejarme … mis ingresos no van a disminuir, formo parte de esos casi 5 millones de parados en España, pero ánimo, ánimo no me falta.
    Un abrazo,
    Gema

  6. Uno mi ladrido al tuyo, y espero que se desate un verdadero clamor de aullidos. Lo que parecía imposible de empeorare en este circo nacional, se supera a sí mismo, señores continúa el espéctaculo: un rey que sueña una sanidad pública y se la cree, una iglesia católica que acumula subvenciones “laicas” y exenciones fiscales, una banca que a pesar de seguir ganando miles de millones de euros es ayudada y subvencionada por el gobierno, unos empresarios que consiguen recortar salarios y endurecer contratos, unas ICAV que tributan ala ética e igualitaria cuota del 1%, una ¿Justicia? que es más dependiente que nunca, y como fin de fiesta (tachán, tachán) un gobierno (que se autollama socialista) que acogota a los de siempre y manda a sus ministros a los programas del corazón. ¿Alguien da más?

    Un abrazo, Marta (cabreado como nunca)

  7. Los que jamás nos hemos dado una crema en la piel porque siempre creímos que la piel segrega sus propias protecciones si se la deja no tenemos problemas de abuso de animales en nuestro propio provecho (al menos en ese aspecto).
    Me encuentro entre los que somos pensionistas -no por haber vivido, como debiera ser, sino por haber cotizado muchos años desde un puesto de trabajo que por suerte (cuando debiera haber sido por derecho constitucional) nunca nos faltó. Y no me importa que me congelen la pensión si lo que se ahorra con ello sirve para alivio de otros más necesitados. Lo que me temo es que se dedicará a beneficiar a los de arriba con la sana intención de que acumulen el pan del que caerán -confían- las migajas para los de abajo.
    De todo esto lo que más me duele es el hecho de que no parezca haber otra alternativa que dejar que nos soben la entrepierna para que todo funcione tan injustamente como antes.
    Y lo que me fastidia más aún es que muchos se crean que el PP va a arreglarlo todo con unas medidas que ahora nos venden como más sociales cuando en el fondo no tratan sino de desmantelar el sector público que con el esfuerzo de todos hemos construido.
    La única verdad parece ser la insistencia con que el “sistema”, “el mercado” o el “gran capital” -como siempre han hecho, con crisis y sin ella- aprovechen su prepotencia para sacar tajada.
    ¿Donde quedan las alternativas serias de cambio de economistas serios que no comulgan con estas ideas? (vease http://isabelmartingomez.blogspot.com/2010/05/52-semillas-miren-etxezarreta-otra.html)
    Necesitamos urgentemente una ley electoral que permita savia nueva entre dos partidos: uno anclado en la injusticia y el otro en la impotencia.

    Perdona el rollo. Es que yo también estoy cabreado, más que por las medidas, por la sonrisa triunfante de oreja a oreja de los de siempre.
    Que, además, se curan en salud porque saben que sólo sirven para mantener sus privilegios, diciendo que esto es sólo el principio del “buen camino” y que hay que tomar más medidas en ese sentido.
    O sea: entregar -pagando más- al beneficio privado los clientes y el dinero de los servicios públicos costeados por todos.

    Besos.

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