Hasta siempre, Estrella

Hoy hemos cruzado la delgada línea azul que desde hace tiempo nos observaba, nos vigilaba. Estrella se ha ido sujetándome el pelo, como solía hacer cuando me acercaba a ella.  Durante unos segundos he visto dentro de sus ojos los doce  años que hemos pasado juntas. Durmiendo sobre los libros, traspasando con sus bigotes los periódicos, riendo a su manera gatuna, escribiendo, jugando, maullando.  Incluso después de cerrar los ojos, Estrella sonreía.  Maldigo este lunes como nunca he maldecido antes.
Hasta siempre, mi pequeña
Estrella.

Estrella go brách!