¿Por qué no te “ablanas” tú el cerebro?

Esta viñeta es del gran Juan Kalvellido.

La ablación o mutilación genital femenina comprende una serie de prácticas consistentes en la extirpación total o parcial de los genitales externos de las niñas. Entre otras consecuencias, las niñas mutiladas padecerán durante toda su vida problemas de salud irreversibles.Se calcula que 70 millones de niñas y mujeres actualmente en vida han sido sometidas a la mutilación/ablación genital femenina en África y el Yemen. Además, las cifras están aumentando en Europa, Australia, Canadá y los Estados Unidos, principalmente entre los inmigrante procedentes de África y Asia sudoccidental.

La mutilación/ablación genital femenina se practica por diversas razones, entre ellas:

Sexuales: a fin de controlar o mitigar la sexualidad femenina.

Sociológicos: se practica, por ejemplo, como rito de iniciación de las niñas a la edad adulta o en aras de la integración social y el mantenimiento de la cohesión social.
De higiene y estéticos: porque se cree que los genitales femeninos son sucios y antiestéticos.
De salud: porque se cree que aumenta la fertilidad y hace el parto más seguro.
Religiosos: debido a la creencia errónea de que la ablación genital femenina es un precepto religioso. La ablación se practica principalmente a niñas y adolescentes de entre 4 y 14 años. No obstante, en algunos países la ablación genital femenina se practica a niñas menores de 1 año, como por ejemplo, en Eritrea y Malí, donde la práctica afecta, respectivamente, a un 44 y un 29% de estas niñas.

Las personas que practican la ablación genital femenina son generalmente comadronas tradicionales o parteras profesionales. La ablación genital femenina es un servicio muy valorado y muy bien remunerado económicamente, por lo que es fácil inferir que el prestigio en la comunidad y los ingresos de estas personas puedan estar directamente ligados a la práctica efectiva de la intervención.

La ablación genital femenina constituye una violación fundamental de los derechos de las niñas. Es una práctica discriminatoria que vulnera el derecho a la igualdad de oportunidades, a la salud, a la lucha contra la violencia, el daño, el maltrato, la tortura y el trato cruel, inhumano y degradante; el derecho a la protección frente a prácticas tradicionales peligrosas y el derecho a decidir acerca de la propia reproducción. Estos derechos están protegidos por el Derecho internacional.

La ablación genital femenina causa daños irreparables. Puede acarrear la muerte de la niña por colapso hemorrágico o por colapso neurogénico debido al intenso dolor y el traumatismo, así como infecciones agudas y septicemia. Muchas niñas entran en un estado de colapso inducido por el intenso dolor, el trauma psicológico y el agotamiento a causa de los gritos.Otros efectos pueden ser una mala cicatrización; la formación de abscesos y quistes;
un crecimiento excesivo del tejido cicatrizante; infecciones del tracto urinario; coitos dolorosos; el aumento de la susceptibilidad al contagio del VIH/SIDA, la hepatitis y otras enfermedades de la sangre; infecciones del aparato reproductor; enfermedades inflamatorias de la región pélvica; infertilidad; menstruaciones dolorosas; obstrucción crónica del tracto urinario o piedras en la vejiga; incontinencia urinaria; partos difíciles; y un incremento del riesgo de sufrir hemorragias e infecciones durante el parto.

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24 thoughts on “¿Por qué no te “ablanas” tú el cerebro?

  1. Parece ser que el debate en “Meneame” sobre esta noticia es sobre la forma en la que Kalvellido escribe “por ké” y no por la ablación, que es de lo que se trata. Este post pretende denunciar algo terrible y por ello se ha añadido el texto que lo explica. Realmente no entiendo que alguien mire el dedo que señala la luna en lugar de mirar la luna. En fin…

  2. Pues sí Marta, que la gente le de más importancia al continente es una cosa que a mí me cuesta bastante entender. O no, al fin y al cabo vivimos en el mundo de las apariencias. Un beso y me alegro de tu vuelta 😉

  3. Gracias, Aniz y Runaway.

    Me preocupa pero no tengo intención de borrarlo. Si el administrador lo borra es asunto suyo. Ahora resulta que el problema está en ablar, de ablación. No les importa el número de mujeres que enferman y mueren cada año, no, no, el debate es el verbo.

    Bueno, pues cada uno se retrata y algunos ya lo han hecho.

    Un beso y gracias,

    Marta

  4. Jajaja, Por cierto lo que más me gusta es “la explosión de colores frente a la oscuridad de la ablación”, eso y la fuerza de esa niña. Mil gracias.
    Se te quiere, Kalvellido,

    Bicos,

    Marta

  5. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ¡Ke ni se te okurra quitarlo! !!!!!!!! .Komo lo kites no te vuelvo a ajuntar.
    ¿Está KLAROOOOOOO?…………….Kalvellido FOREVER.
    Saludikos.

  6. ¿Te acuerdas, Kalve del descerebrado que ya contó el mismo rollo en tu página?.Es una pena que haya gente que no sepa que el uso de la “K” como grafía en todos los casos donde la ortografía indica qu- o c- es un acto de rebeldía opcional, como la J de Juan ramón Jiménez, y en ningún caso es desconocimiento por parte de una persona, que , probablemente, ha leído más de lo que el que se queja podría pensar. En realidad la “ijnorancia” es bastante atrevida, en fin…Viva Kalve, viva sus “kas” que le hacen ser quien es y viva su valor de denunciar siempre lo que considera injusto( le aprecio mucho, se me nota?)

  7. No, Carmen, yo en el blog no quito nada, al contrario. Lo dejo varios días aquí. Informo de que este post se ha subido a “Meneame” y allí han sugerido al administrador borrarlo. Después he recibido varios correos poco “amables”, pero yo no tengo ninguna intención de ablanar el texto, ni el espíritu, ni el contenido. Muy, muy al contrario. Creo que eso ha quedado bastante claro.

    Un beso,

    Marta

  8. Siempre he pensado que la ablación es una de las prácticas más crueles que se pueden hacer contra una mujer: ataca la esencia misma de su género además de suponer una auténtica burrada física.
    No es posible que no avancemos, no es posible que se siga consintiendo semejante aberración contra unas niñas. No hay tradición que justifique esto, en ningún país.

  9. Yo personalmente te agradezco Mima que vuelvas a lo que realmente interesa. Las niñas, la ablación. Ese corte de carne y alma. ¿Porqué somos tan absurdos?¿Porqué permitimos que las tradiciones se instalen encima de los derechos humanos?

  10. Sólo de leer el texto ya duele horrorosamente. Casi tanto como el imbécil que por ahí arriba pontifica sobre la mierda; sin duda la conoce, debe de tener el cerebro lleno de ella.

    Besos.

  11. Desgraciadamente la ignorancia y la cerrazón de muchos son los que favorecen estas práctiKas Krueles y vejatorias. Por cierto se ha estrenado una peliKula, que la KritiKa califiKa de floja, sobre la ablación, ” La rosa del desierto” Ke a mi personalmente me pareció interesante e imprescindible. De hecho hice una entrada sobre ella.

    Las K se las dedico al amigo Kalvellido, y como no, a los intransigentes y Kortos de entendera.

    Un beso enorme para ti Marta y un abrazo a Kalvellido.

  12. Por “alusiones”; “La rosa del desierto” es una película de contenido imprescindible, más que conveniente su visionado para entender ciertas cosas; pero como película es flojica flojica…

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