De golfos, filósofos y Blascos.

Jerónimo Blasco, consejero de cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, debe  pasar mucho tiempo mirándose en el espejo ensayando frases y conceptos filosóficos.  Ayer debió de confundirse de escenario cuando salió al balcón del Ayuntamiento y soltó cositas tan acertadas como “tenemos unas fiestas golfas, porque somos unos golfos”. Yo no sé qué brebaje metafísico bebió el susodicho antes de salir al balcón, pero me da que no fue agua.  Hay que tener gracia  para todo, para ser un crápula  también.  Lo de ayer sonó a crapulón.   A cutre recalentao.

Marisancho lo cuenta aquí y el Heraldo aquí.