Volver o no volver… cuento a la vista.

imagesCuesta volver, al menos yo siento que estoy, pero que aún no me habito. Mi sombra y yo no coincidimos en casa todavía, quizá con cuatro dosis de café, algún bocata de espinacas y mucha agua fría corriendo por la cara y el body terminemos juntas, la sombra, la casa y  yo. Mientras tanto os dejo esta pequeña historia, casi microcuento, que subí a Facebook y que me han sugerido que suba también aquí.

A los tres años me llevaron al médico porque no hablaba, no decía ni mú. Una mañana dije papá, pero se armó tanto revuelo que me callé otros seis meses. Y luego otros meses más… Por suerte me llevaban mucho al cine. Vi Mary Poppins y escuché mil veces las canciones de la peli. Una mañana, yo, la muda, me levanté y dije: «Hola, mamá, supercalifragilisticoespialidoso». De la sorpresa mi madre se quedó muda y yo empecé a hablar, así hasta el día de hoy.

 

Bienvenidos a septiembre, bienvenidos.