Godot y Beckett

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Todo lo que leo de Francisco Machuca es tiempo ganado.  Su blog sobre literatura y cine es de los más completos que conozco.  El siguiente post recoge algunos de los fragmentos del artículo de Machuca. Para leerlo entero pinchad aquí.

¿Quién o qué es Godot? ¿Quizá es Dios? Al fin y al cabo, en la obra de Beckett hay suficientes alusiones religiosas para pensar que los personajes venidos a menos esperan su liberación espiritual. ¿O acaso Godot es la muerte? ¿O puede ser la meta final de la búsqueda de sentido? ¿O la esperanza? ¿O Godot no es absolutamente nada? Cuando le preguntaron a Beckett quién o qué era Godot, respondió: “Si lo supiera, lo habría dicho en la obra.” Uno se acerca lo más posible a lo que es Godot cuando lo define como la infinita vastedad del sentido.
Para mí Beckett marca el final de la modernidad. Esperando a Godot responde a la pregunta del sentido y la finalidad de esperar planteando simplemente el interrogante. Este movimiento circular en torno a sí mismo acerca de la cuestión del sentido está considerado como uno de los signos de identidad de la posmodernidad. Pero en Beckett todavía queda la melancólica esperanza de que la espera pueda tener un sentido determinado. Por eso tiene nombre: Godot.

En 1969 le fue concedido el Premio Nobel. Lo aceptó, pero con la condición de que no iría a recibirlo en persona. Se escondía en lugares recónditos de Tánger y de Túnez con el fin de eludir todos los homenajes, entrevistas y discursos. Entregó el dinero del Nobel a una fundación benéfica que solo se hizo de dominio público después de su muerte.


Y para terminar, un detalle que me conmueve: al morir su mujer, Beckett se quedó en el hospital psiquiátrico donde la habían atendido. Allí compartió sus últimos días con los enfermos, mirando la televisión, confrontado hasta el final a una última oscuridad. Me viene a la memoria lo que dijo Céline en Viaje al fin de la noche: “Oleadas incesantes de seres vienen desde el fondo de los tiempos a morir sin cesar ante nosotros y, sin embargo, seguimos ahí, esperando lo que sea…”