ROMA, ETERNA Y CAÓTICA ROMA, UN ESPEJO

Llegar a Roma en mitad de unas elecciones es como ir a la playa en mitad de una tormenta. Pero… a pesar de todo, Roma es Roma. Con su caos, su belleza embriagadora, su aroma a eternidad y también con sus monjas ninjas subidas en moto atropellando viandantes sin reparo alguno. ¡¡Estoy viva de milagro!! Roma es católica y caótica, sí, y los amigos están tristones pensando en lo que puede venir encima con una posible vuelta de Berlusconi al gobierno. La izquierda italiana está más cuarteada que nunca. Y, a pesar de ello, las ideas y la esperanza brotan entre la gente que sigue empujando este país donde la improvisación puede llegar a ser “arte”. Roma es muchas cosas para nosotras, para mí es un refugio. Roma no es sólo el Vaticano, los palacios, los museos, no, no. Roma es visitar lavanderías en los nuevos barrios de inmigrantes y tomar nota de algunas mejoras sociales realmente interesantes. Roma es tomar copas en lugares pijos y después saludar a las gente de la Piazza Torre Argentina que realiza un increíble trabajo de acogida de gatos abandonados, en el mismo centro de la ciudad. Roma es una pizza en el Trastevere con la estela de Rafael Alberti a cada paso, y también es tomar copas en tugurios en los que respirar es difícil y donde sientes que el infierno está cerca. Roma es librerías y librerías, música y ropa. Roma es cine, es mi adorado Cesare Zavattini, es Cinecittà. Pero hoy, esta tarde, Roma no es amor, Roma es la tristeza de que Berlusconi vuelva, de que la izquierda siga buscando, , como mis amigos romanos, como yo un centro de gravedad permanente que no varíe lo que ahora pienso de las cosas, de la gente. Yo necesito un centro de gravedad permanente. Y Roma, Roma necesita de esta estrofa de Battiato.

Cruzad los dedos, los sentidos y el alma. Si Berlusconi gana, nos oiréis chillar a Anna, y a mí desde alguna de las siete colinas de esta ciudad donde el reposo es imposible, pero donde tomar un café al atardecer en una terraza es un placer que cambiaría por muy pocas cosas o por nada. ROMA, CAÓTICA, ETERNA Y NECESARIA ROMA.

PD: Yo sé lo que Fernando Sarría diría si se encontrará aquí: “¡a tomar…!”