Otra oportunidad en la vida

Soy Sussa, es lunes, soy de Zaragoza, pero paso más tiempo en Barna y en Madrid que en mi ciudad. Durante unas semanitas me asomaré por aquí. En la despensa hay calentitos varios post de Marta y Julia, pero tengo carta blanca para subir lo que me apetezca. Nómadas, siempre nómadas.

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Este texto es de Francisco Aranguren, bloguero y escritor. Lo subo porque me parece muy interesante y porque el alma mater del blog lo dejó junto a un café en la recámara del blog. Y también porque me dedico a la medicina y estoy harta de ver a la gente a mi alrededor stressada y con el pulso desbocado. A trancas y barrancas con su vida, una vida no siempre deseada. Como terapia para empezar la semana os aconsejo que pongáis atención a lo que dice el autor del texto.

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¿FANTASIA O REALIDAD?

Se te presenta, en el duermevela que sigue a la siesta, tu Hada Madrina y te ofrece hacer realidad tres deseos: lo que le quieras pedir te será concedido. Sabes que lo que pidas se hará realidad de inmediato, sea lo que sea, y que todo será fácil, que no habrá nadie dañado, que no habrá culpa ni reproche ¿qué pedirías?

Después de un día imposible, que pone la guinda a un mes lleno de tensiones, al cabo de un trimestre en que todo ha ido de mal en peor, cuando nada peor puedes imaginar, en el coche, de vuelta a casa, en medio del atasco cotidiano, esperando a que abran el carril reversible en el Puente del Quinto Centenario (malaya el Alcalde que permitió esto) un dolor se te agarra de repente al pecho y es como si te cayese encima un muro de hormigón. Estás sufriendo un infarto…eres consciente de ello. Sabes bien lo que viene ahora y que hay poco tiempo…y estás solo. Buscas un sitio en el arcén, donde parar el vehículo…Parece el final (no llevas ninguna aspirina a mano y el móvil -para colmo- no tiene batería).
Se te pasa en ese momento por la mente una pregunta: si salgo de esta ¿qué cambiaré en mi vida? Y formulas un propósito que es como un deseo también: si salgo de esta…cambiaría tres cosas.

Imagina esos tres deseos de fantasía. Imagina esas tres decisiones reales si te ocurriera lo que digo. ¿Son las mismas cosas? Es fácil soñar, desear…pero para decidirse de verdad a cambiar tu vida ¿hace falta sufrir un infarto?

A ver, chicos y chicas, pensad bien y tomad las cosas relajadamente. Que la vida dura tres días y dos está lloviendo.

Buenos días y mejores tardes.