Bipartidismo peligroso

potatoesjog.jpg

¿Cómo estás?, me han preguntado Julia y Nora, y Luis. Schsssss, os lo digo con una palabra o, mejor, con una imagen. Como votante de un partido ninguneado por el bipartidismo y con un ataque de vértigo que me causa la casi mayoría (odio las mayorías absolutas o casi absolutas), me siento como una patata a punto de convertirse en puré. Pero no me preocupa el ahora, más bien me asusta que este país empiece a parecerse peligrosamente a otros. Me siento «como un camello en un canelón», o como una de las patatas en apuros de la imagen. Triste.

Dejo aquí unas palabras de Julia sobre el resultado de las elecciones que me han gustado mucho.»Mira, es como si tuvieras que leer toda la vida dos libros, sólo dos libros, sin opción a leer otros, eso me parece el resultado de las elecciones», dos libros para toda la vida, sin otra opción. Así vive y piensa mucha gente, así se dispone el futuro de este país. Dos, sólo dos, ¿Te imaginas?

  • Lamento la pérdida del diputado de CHA en Aragón. Es absolutamente injusto.
  • Me duele el descenso de IU. Su voz, aunque no siempre acertada, es necesaria en el Parlamento. La historia no se escribiría igual sin ellos.
  • Me alegro de los votos que ha conseguido el PACMA, el partido de los grupos animalistas ha tenido buen resultado.
  • Lamento la pérdida de otros partidos pequeños que tendrán dificultades para seguir adelante.

Nos preguntamos si tiene sentido manifestarse contra la OTAN, contra Gran Scala, contra la precariedad del trabajo, contra las guerras y contra nuestra presencia en Afganistán. ¿Merece la pena?