Brillante Stephen Spender

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«Un mundo dentro del mundo»

He terminado de leer el libro «Un mundo dentro del mundo», la biografía de Stephen Spender, uno de mis poetas preferidos. Yo creo que pertenece a una clase de poeta muy particular. Hoy subimos este texto que dedicamos a todos los que se enfrentan al mágico y siempre complicado momento de escribir. Este texto define muy bien el proceso creativo, o mejor dicho la necesidad de muchos de aislarse para conseguir que aquello que escriben, el autor habla de la poesía, se convierta en algo muy especial. En una isla, como dice una amiga, o en «Un mundo dentro del mundo». A elegir…

La escritura de un poema (fragmento)

«Siempre hay una ligera tendencia del cuerpo a sabotear la atención de la mente proporcionando alguna distracción. Si esta necesidad de distracción puede ser dirigida en una dirección (como el olor de las manzanas podridas o el sabor del tabaco o el té), entonces las otras distracciones son eliminadas. Otra posible explicación es que el esfuerzo concentrado que supone escribir poesía es una actividad que hace que se olvide completamente, por el momento, que se tiene un cuerpo. Es una perturbación del equilibrio del cuerpo y la mente, y por ese motivo se necesita una suerte de ancla de sensación en el mundo físico.»

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“Nuestras vidas son universalmente abreviadas por nuestra ignorancia”.
(Stephen Spender)

Periodistas en precario

Este post viene del blog de «Una mujer desesperada», joya de persona y joya de blog. Lo subimos porque creemos es importante darlo a conocer.

Periodistas en precario

Los periodistas, en contra de lo que la mayoría de la gente cree, no ganamos sueldos millonarios. La mayoría, salvo afortunadas excepciones, malvive con sueldos de miseria mientras los empresarios de la comunicación amasan enormes fortunas gracias a las noticias que esos precarios escriben, demasiadas veces al dictado. La realidad, hoy por hoy, no aparece demasiadas veces en las páginas de los periódicos. Pero la culpa no es sólo de los periodistas. Nuestra culpabilidad está en el silencio, sí, pero también los lectores, oyentes y espectadores son culpables por compartirlo. La información es un derecho fundamental de los ciudadanos, y nadie debería conformarse con el precario nivel en el que estamos ahora mismo en España.

Los medios están en manos de administraciones públicas y empresas, que pagan espacios informativos como si fuesen publicitarios. Apenas quedan valientes, porque las empresas, cuando les dices basta, te despiden. Pero, a veces, hay un hueco para la esperanza. Los compañeros de El Día de Valladolid han decidido plantar cara a su empresa tras el despido de Jesús Ignacio Fernández, Chuchi, periodista que, tras cuatro años contratado como auxiliar de redacción, decidió negarse a seguir haciendo labores de redactor si no le otorgaban la categoría.

Sus compañeros han decidido romper ese maldito silencio que tantas veces nos atenaza a los periodistas, y se van a concentrar el 27 de febrero para apoyarle. Ojalá todos los periodistas de España saliesen a la calle ese día, aunque sólo fuesen cinco minutos, para decir bien alto a las empresas que estamos HARTOS.

P.S. Por cierto, estas noticias no podéis leerlas, oírlas o verlas en ningún medio de comunicación de España. Nosotros contamos las huelgas del metal, las concentraciones de funcionarios y cualquier movilización laboral que no tenga periodistas de por medio. Quizá por eso muchos ignoráis cómo vive el 90% de los periodistas de este país de pandereta.