De cumpleaños reales y democracias heridas

20051206-manifestacion_por_la_tercera_republica.jpgHe soportado toda la semana las cursis felicitaciones al Rey con motivo de su 70 cumpleaños. Sin duda, el cumpleaños del monarca es un acontecimiento noticiable, por lo tanto entiendo que haya una programación donde aparezcan personajes hablando de la vida y milagros del rey. Pero, ¿dónde está el pluralismo?, ¿dónde están las distintas opiniones que existen en la sociedad sobre el Rey, sobre la institución de la monarquía?

¿Para qué sirven las encuestas que muestran el porcentaje de ciudadan@s que abogan por procesos bien distintos?, como por ejemplo la III República. ¿Por qué son invisibles en televisión?, ¿qué clase de democracia televisiva deja fuera al menos un 30% de la población, según las últimas encuestas? Viendo la tele por un momento pensé que estaba en Túnez. Pero no, estoy en la España de Zapatero.

Tiene razón Antonio Romero cuando dice que «lo que estos días sale en la televisión son publi-reportajes, propaganda «, lejos de la información objetiva donde se escuchen todas las opiniones, jolín, ¿a qué me suena todo esto?

Ayer descubrí que, pasada la empalagosa semana de felicitaciones por el 70 cumpleaños del Rey, empieza esta semana otra celebración, esta vez la del 40 cumpleaños del hijo y heredero. Yo ya no sé qué pensar. ¿Cómo liberarme de esa vaina invasora de cuerpos y mentes que avanza y deja desiertos de opinión en la tele, en la prensa, en la calle?

Me gusta la III, pero lo que más me gusta es que mi opinión sea tenida en cuenta en los medios de opinión, en la televisión pública. Porque hacer lo contrario es vivir en un estado de falsa democracia. Y eso no me gusta. Voy a nadar, tal vez allí abajo no vea ni escuche nada sobre el cumpleaños del señor que emborracha osos para luego dispararlos, que hace negocios sin control parlamentario, que es amigo de monarcas de países donde las mujeres son apaleadas y privadas de los derechos más fundamentales y un largo etcétera. Lejos, bajo el agua, a lo mejor suena otra cosa… el silencio