Jesús Jiménez Domínguez: sueños, abismos y palabras.

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jdominguez.jpgJesús Jiménez Domínguez poeta zaragozano, ha sido uno de los participantes de la “I Semana de Poesía Última”. Hace unos años compré su libro “Diario de la anemia / Fermentaciones”. Reconozco que lo hice casi por casualidad. Mejor dicho, lo compré porque me gustó el título, ya que hasta entonces no conocía al autor.

Ahora, pasado el tiempo y releídas sus páginas en varias ocasiones, os aseguro que es un libro extraordinario. Hay un mundo escondido en los versos de este poeta, un mundo repleto de palabras que se asoman al abismo de los sueños, palabras llenas de laberintos, de caminos inquietantes, de imágenes góticas, de ceremonias y metáforas fugaces. Será cosa mía, pero estos poemas me conducen siempre al libro de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, más conocida por su adaptación cinematográfica como Blade Runner. De hecho, los dos libros comparten la misma estantería. Tal vez cuando Jesús Jiménez publique un nuevo libro decida entonces incorporarlo al estante de los escritores aragoneses. Ya veremos. Por ahora, disfrutad de su poesía y dejaos llevar por los laberintos y la botánica de sus palabras.

 

AGENDA DE OCULTACIONES

ES el cónsul de la anemia quien vela las desapariciones, es
él quien trenza los filamentos de la sed y estas arterias
peraltadas que levantan los hormigueros vacuos del espíritu,
es él y no yo quien divulga la ausencia y su espesor de fardo
mojado, él quien circunda las galerías de la noche y azuza a
los vampiros del lenguaje.

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ISLAS LÍPARI

La escama de una sirena puede cegarnos de tristeza
y una estrella de mar adormecernos para siempre,
bien lo dijo aquel loco de Porto Levante
cuando en la piel se traía los lentos oros de la tarde.
Isola Vulcano é un peeto addormentato, caro “itagnolo”.

Nadie como él conocía las estrategias del cangrejo
ni los valses secretos para hipnotizar al demonio.
Mordía las cenizas de un té confuso buscando puerta
a los indicios (más de una vez lo vimos auscultar
basaltos bajos las quietas acequias del cielo).
En la hora lábil de las alas y las áncoras,
cuando ya el mar ardía con el fuego de las distancias,
su carne de lapa tatuada abrió los círculos del ron
y crujió en el idioma de los naufragios, diciendo:
Peto addormentato, certo; ma peto di un dio.

MANUAL DE DESTRUCCIONES

CERRANDO el libro abrimos el olvido, bisagra en la nieve.

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Jesús Jiménez Domínguez
Libro: “Diario de la anemia / Fermentaciones”
Editorial Olifante: www.olifante.com