Libros contra crisis
06 feb 2012 3 comentarios
in Artículos Marta Navarro, Blog abierto, Cultura, Muy personal
Texto publicado en Diario aragonés
Querido Anton Chejov, con la excusa de la crisis acabarán talando el jardín de los cerezos. Y poco a poco, señor John Steinbeck, convertirán las uvas de la ira en melones de invierno, previo acuerdo entre sindicatos y patronal. Incluso el pesimista y plomo de Ken Loach parecerá más optimista que unas castañuelas. El Halcón Maltes será sustituido por gaviotas armadas y Norman Bates dará clase de psicología hotelera subvencionado por algún ayuntamiento corrupto pero absuelto. Si Gene Kelly cantara hoy bajo la lluvia acabaría en comisaría por algarabía. Y con toda seguridad Dersu Uzala sería multado por dar de comer a los gatos callejeros. ¿Qué le hubieran hecho a Cortázar por dibujar una rayuela con tiza en la calle Alfonso? ¿Será el libro un objeto de lujo? ¿Habrá gente al final del pasillo que decida comprar lo que se escribe? Margaret Thatcher era una feminista inglesa con menstruación de plomo y Ronald Reagan un intelectual con flequillo de porrero. El cine no es historia, pero cambia la historia a su gusto. Insisto: ¿Acabará siendo el libro un objeto de lujo y no de primera necesidad?
El artículo publicado aquí.









feb 07, 2012 @ 08:36:24
El cine siempre ha manipulado la historia a su gusto; la diferencia con respecto a hace unos años estriba en que, mientras en el cine clásico se tomaban licencias poéticas para adecuar la Historia a la historia, ahora se miente en pantalla para santificar, edulcorar, manipular, conseguir votos o conseguir no perderlos fabricando ideologías y corrientes de pensamiento. O sea, como la prensa, la radio o la televisión, ni más ni menos.
Besos
feb 07, 2012 @ 12:17:03
Aaaaay! Cómo me ha gustado tu texto, maja! Me encanta. Lo difundo (en fbk). Besos.
feb 07, 2012 @ 14:50:48
Alfredo, intento pasarme hoy por lo de nuestro querido Charles Dickens. Y sí, el cine hace de la Thacher una feminista. Aggggg
Jo, Marisa, qué bien, me alegra mucho. ¿Tú crees que algún día nos podremos saludar personalmente? la misma ciudad, y no hay manera.
Un beso y muchas gracias,
Marta