Hotel Lanchesmer
30 jun 2010 16 comentarios
in 1. Poesía Marta Navarro, Bienvenida, Cuentos, Cultura, Imágenes nómadas, Literatura, Poesía, Sexo
Hotel Lanchesmer
El hotel Lanchesmer siempre decide
quién puede alojarse en sus habitaciones
y quién no debe acceder más allá del hall.
Hay mujeres que sueñan con perderse
entre las sábanas de la 222.
Dicen que en su cama de terciopelo líquido
el punto G se ilumina como un neón hambriento
devorando de placer a los amantes
y que sus gemidos estallan en un agudo capaz de dejar
ronca a la mejor soprano.
Pero no todo es placer en el Hotel Lanchesmer.
Cuenta la leyenda que cien hombres maduros
con aroma de seis cifras entraron una noche
clandestinamente y desaparecieron.
En noches de luna llena
se les oye golpear las puertas
y gritar desesperados que nunca más
volverán a lamer el sexo albino y primerizo
de ninguna Lolita,
que no regarán whisky helado
ni esnifarán comida blanca,
sobre sus pubis rizados, arrogantes y náufragos.
Me han contratado
como contrabandista de contratos
en el hotel Lanchesmer.
A punto estoy de probar la habitación 222.
O de liberar a los maduros inmaduros
que entraron clandestinamente.
To be or not to be. Lanchesmer, 2010.
-…
PD: No se da más información del hotel en este blog
Poema de Marta Navarro,
contrabandista de hoteles.










jun 30, 2010 @ 11:08:04
Me lo he leído como un cuento, más que un poema. Espléndido, Marta.
Un abrazo,
Mariela
jun 30, 2010 @ 11:10:43
Realmente fantástico.
Un saludo,
jun 30, 2010 @ 11:48:32
Contratado, contrabandista, contratos… Bonito políptoton, aunque Cervantes te enviaría a las galeras literarias por utilizar semejante figura. Sin embargo, estoy seguro de que se sacaría el sombrero por la brillantez de tu prosa lírica, que enlazo con tu permiso. K.
jun 30, 2010 @ 12:05:58
Mariela, muchas gracias. Sí, es más un cuento que un poema, es posible. Thanks,
Mario, un placer tener por aquí tu comentario.
Guillermo, seguro que de las galeras no salgo. Ya me veo a pan y agua. Me queda un contratiempo por añadir al texto, pero lo he dejado. Muchas gracias por tus palabras, amigo.
Kisses,
Marta
jun 30, 2010 @ 13:33:27
Buenísimo, Marta. Hay tanto misterio e imágenes en este texto que dan ganas de pedir una segunda parte. Me gusta muchísimo este blog, tu estilo, tu forma de enfocar las cosas. Todo me parece excelente.
Un abrazo,
Ángel
jun 30, 2010 @ 14:55:25
Querida Marta,
¡Me ha encantado, hechizado!, buffff, que intensidad, me encanta el cargo de contrabandista de contratos, a los maduros inmaduros yo no los liberaría, pero me quedo con muchas ganas de entrar a la habitación 222…, un abrazo.
jun 30, 2010 @ 17:44:49
Veo la historia clara, tan clara como esos pubis primerizos. Y la cama de terciopelo líquido es la envidia de mucha gente y de muchos escritores. Enhorabuena.
Pero te pido un favor, si decides liberar a los maduros inmaduros, deja dentro a Patrick. Que siga dando gritos desesperado, mientras el mundo exista.
jun 30, 2010 @ 17:51:59
Gema, gracias, tengo que encontrar la habitación. En cuanto firme el contrato de contrabandista.
Mireya, al Patrick no lo saco de allí, tranqui, ya puede chillar que no sale. Vamos, ese no sale.. Gracias for the words,
Kisses de Hotel,
Marta
jun 30, 2010 @ 17:54:10
Se me ha olvidado, Marta, la foto, ¡qué foto!
jun 30, 2010 @ 19:14:59
un buen cambio de rumbo y un buen lugar al que llegar.
bicos,
jul 01, 2010 @ 07:56:19
Jodo, pues cómo será el servicio de lavandería…
Genial, Marta querida, casi recuerda al extraño y barroco balneario de “El año pasado en Mariebad”.
Besos
jul 01, 2010 @ 11:53:07
Ke bueno!!
feb 03, 2012 @ 12:55:05
Divino y al que seguramente le ponga BSO
feb 18, 2012 @ 13:16:15
Marta…..la habitacion 222…..cuando queda libre….. ??…. igual se puede una deslizar entre sus sabanas de terciopelo liquido…..